Cómics y Literatura

Cine y TV

Deportes

Música

Opinión

Inicio » Cómics y Literatura

Trabajando el Microrrelato (2)

Redactado y publicado por el Lunes, 30 junio 2008No hay comentarios

 

 

Consolidación.

Arruinado y deprimido, se arroja azotea abajo. Durante la caída, distingue a su esposa en el balcón, enrollándose con otro.

 

Dos molinos.

- Mira, ahí vienen, el viejo hidalgo caballero junto a su gordo y fiel escudero. Deberíamos aplastarlos.

 

 

Elucubración.

A la hora de la autopsia, al cadáver le salieron arañas, tarántulas, ratones y gusanos a borbotones del pecho, esparciéndose rápidamente por toda la sala. El forense, sin cavilar, pensó:

“Otro político muerto”.

 

Amores imposibles.

Para enamorarla, dispuso de mil noches. Cuando sucedieron novecientas noventa y nueve, encañonó un revolver y, apuntándola, le dijo:

- Dime que me quieres.

 

Lechoso.

Lechoso era de carne y hueso y diferente al resto, que eran de madera. Su padre, Gepetto, lo encontró en un contenedor, entre restos de aluminio y vidrio. Pronto, lo acogió con cariño, lo educó y aún a sabiendas de lo extraño que resultaba tener un hijo con ese aspecto, lo quiso sin condiciones ni cláusulas.

Pero no era su piel lo único especial que tenía Lechoso. Cada vez que mentía, le crecía un palmo la nariz. Cuando ocultó a su padre algunas verdades, su nariz se volvió desproporcionada. “¡Narizotas, naripas, Cyrano*, deforme!”, eran algunas de las lindezas que los demás críos, los de madera, le dedicaban. Los mayores, por su parte, lo miraban como a un paria. Gepetto no supo protegerle y Lechoso fue negándose más y más rencor al tiempo que crecía su enorme nariz.

Así hasta que un día colmó su paciencia y Lechoso clamó venganza. Se armó con un fósforo y provocó varios incendios. El fuego se propagó y ardieron todos, sin excepción, Ni siquiera Gepetto se libró. Después, en soledad, decidió Lechoso cambiarse el nombre. Pasaría a llamarse Adán y, lejos, buscaría a alguien con quién compartir su vida.

 

Soluciones drásticas

Le metieron en la cabeza que tenía que casarse, tener hijos, comprarse una casa y disfrutar de la familia hasta el día de su muerte. Acto seguido, se voló la cabeza.

Scriers.

Déjanos tu opinión

Inserta tu comentario a continuación o enlázanos desde cualquier web. También puedes subscribe to these comments via RSS.

Intentar se agradable, mantener la calma y revisar la ortografía. Gracias

eMail (no será mostrado) Dale color a tu email con Gravatar

Puedes utilizar las siguientes etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Este blog utiliza el sistema Gravatar. Consigue gratuítamente tu propia avatar-global desde Gravatar.