Si los políticos compraran en el Zara
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Pongámonos idealistas. ¿Cuántas portadas dedicarían las revistas del corazón a machacar a Zapatero si un buen día apareciera en el congreso de los diputados en vaqueros y camiseta? Mirad el lío que se formó alrededor del “suceso” con sus hijas.

¿Cuántos disfrutaríamos viendo una riña de patio de colegio entre Aguirre y Gallardón? ¿A cuántos se nos quedaría la cara a cuadros si viéramos a un político decirle “ladrón” a otro? Y aun más lejos… ¿Cuántos nos alegraríamos que de un político nos emocionara con lo hizo actoralmente hablando Charles Chaplin en el Gran Dictador? Hace tiempo que los políticos ni esperanzan ni emocionan; no, Obama tampoco.

El problema creo yo está en que siempre nos referimos al “mundo de la política”, y es que la política no es “un mundo”, con sus habitantes, si no un mecanismo que tiene el ser humano para regular la vida de una sociedad. Punto pelota. Todos hacemos política, en nuestras casa mi padre y mi madre utilizan la política para educarnos, en clase, la maestra hace política (o debería hacerla) para educar igualmente a los chicos, en una reunión de vecinos también hay política, en un grupo de amigos también, en la empresa, hasta en pareja. La política no es un ente raro que pulula por ahí corrompiendo a las personas, si no que es un mecanismo que nos hemos inventado para que todo marche bien, o mejor.

Luego vamos a otro asunto, todos somos iguales, y toda vida vale lo mismo, nazca donde nazca, hable el idioma que hable, lleve la vida que lleve o decida meterse lo que sea. Y claro, ahí está el meollo de todo. Podríamos hablar de republicanismo y demás historias, pero no, todo esto es mucho más simple… ¿por qué escuchas a un tío elegido presidente del gobierno hablar como si le hablara a una pared? Exijo humanidad, cercanía. Zapatero, eres igual que yo, y cuando tu, o alguien de tu partido, o alguien de la oposición habla, o quien sea tenga la posición jerárquica que tenga quiero escucharle igual que lo haría yo si yo hiciera política. Quiero escuchar tacos, quiero enojos, quiero que SIENTAS lo que estás haciendo. No me cuentes paparruchas, ni utilices estrategias en tu discurso para generar más confianza en ti y en tu partido, joder, que eres un puto ciudadano como lo soy yo.

Soy defensor de que no debería existir la política como profesión. Uno es político porque se compromete con sus iguales (suena de coña, ¿verdad?) y punto. Luego que curre como los demás o que se busque la vida como la Paquera (que en paz descanse). Si de verdad quieres mejorar la vida de tus iguales, ponte a su nivel, y demuestra compromiso, como Sánchez Gordillo.

Después uno lee la prensa y la impotencia de pensar ¿es que soy solo yo quien quiere ver a un político con ropa de calle, hablando con franqueza, tomándose un cubata (un café para ser políticamente correcto) y teniendo un comportamiento normal y corriente? Pues me temo que sí, que debo ser el único. La democracia española apesta, pero nos encanta ¿verdad? ¡¡Qué morbo ver como a un militante del PP le suspenden precisamente de esa militancia!! Ala, todos a votar que ya perdonaremos los errores de robarle a una ciudadanía entera a base de trajes, chalets de influencia y demás pestes varias. Y da igual que la ministra de cultura demuestre por activa y por pasiva lo incompetente que es. Nosotros seguimos pensando en 2 y todo es más fácil ¿verdad? Fresa o chocolate, dulce o salado, rojo o azul, PP o PSOE… y así nos luce el pelo chicos.

El lujo es para los ricos y un político NUNCA debe ser rico por ser político, si no le situamos a otro nivel, a un nivel lejano y ajeno para nosotros, el nivel de las estrellas, del superficialismo y todo eso no hace más que alejarlo de sus iguales, que en este caso, ya han dejado de serlo.

A todo esto, felicidades amigos

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3 respuestas para este articulo:

  1. Andrew Zimmerman dice:

    Gracias maolar!

    yo sobre política cada vez estoy más asqueado, que siempre lo digo, pero que estos días está totalmente justificado. Corrupción, mentiras, juegos de influencia e intereses… asqueroso..
    creo que se ha perdido el sentido del político como persona que representa y trabaja por el ciudadano, por el bien común. Ahora parece que entrar en política es jugar a ver quien tiene más poder.. es deprimente.. en España hace tiempo que no surge una figura ilusionante, Zapatero se ha vuelto un poco caricatura del talante.
    Obama si lo ha sido, para bien o mal, y emocionó a la comunidad negra americana, la misma que no décadas atrás no podía compartir autobuses con los blancos, y muchos lloraron con su toma de poder.

    En cuanto a la normalización del político, la cercanía, totalmente de acuerdo. Se echan de menos figuras como Sánchez Gordillo o Labordeta, capaces de hablar cristalino y escupir cuatro verdades, con pantalones vaqueros, camisa y botas de montaña, con un lenguaje cercano pero no estúpido, y con un partido alejado del bipartidismo.

    En fin.. que es lógico que este post apareciera en estos días de auténtica verguenza ajena con la política nacional

  2. Andrew Zimmerman dice:

    http://listas.20minutos.es/?do=show&id=160509

    por amenizar el tema xDD

  3. Eva dice:

    Me ha gustado mucho el comentario, pienso exactamente igual que tu. Tengo un amigo que es regidor socialista, es buen tio y siempre he sentido simpatía por el, y el otro dia me enteré que cobraba 4000€ al mes, me quedé a cuadros, y lo primero que me vino a la cabeza, por más bien que me caiga el chaval, es que con semejante pasta ya no vas a defender tus ideologías, si no tu sueldazo. Una pena, seguramente si se bajaran los sueldos a la mitad, veríamos más sinceridad en sus mitings.


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