Aquí me hallo, enganchado a las series de ficción. Al hecho de que dispongo de mucho tiempo libre se le ha añadido el aliciente de elegir “Series de ficción americanas y españolas” como tema para el proyecto de fin de carrera. Una cosa lleva a la otra y las horas al frente del televisor se disparan. Es como una droga legal que te consigue atrapar hasta recibir la siguiente dosis. Afortunadamente el estar enganchado a ellas no disipa mi espíritu crítico, sino todo lo contrario, lo agudiza.
Y tras consumir una detrás de otra, House, Prison Break, Nick Tup y Héroes, estas navidades decidí autoregalarme la primera temporada de Los Soprano. Siempre sentí curiosidad por esta serie, a veces la miraba de reojo cuando la emitían en Canal Plus, e hincarle el diente a este material, máxime cuando está respaldado por unas críticas muy favorables, parecía algo predestinado.
En un par de días, acompañado de amigos, una buena dosis de comida pasarratos y la indispensable bebida, me he fundido esta primera temporada. ¿Mi balance? Pues positivo, aunque con matices, la serie no llega a ser mi preferida.
Los Soprano es una serie que destaca por ciertas características que la hacen original y atractiva, pero que también la restringen destinándola a un público determinado, no convencional. Si esperas mucha acción, efectos especiales o agitación Los Soprano no es tu serie. En cambio, si eres un seguidor del cine clásico (de mafiosos) y las tramas enrevesadas, esta serie se ajusta a tu perfil.
Hacer hincapié en que Los Soprano destacan por tener un sello característico propio. Hablemos de su peculiar estilo. Su dirección es sobria, elegante y clásica, deudora de las grandes películas del género; El Padrino, Uno De Los Nuestros, etc. Aunque predomina el diálogo, también utiliza el lenguaje no verbal en sus escenas. Pero antes de profundizar más sobre sus características haremos referencias a su plot o situación inicial, para entrar en materia.
Tony Soprano es un reputado mafioso que sufre ataques de ansiedad, pequeños shock que lo dejan en blanco y le hacen desmayarse. En un intento de curarse por la vía rápida acude a una psiquiatra, Jennifer Melfi, que le ayudará a afrontar el problema y a exteriorizar sus sentimientos. Sus consultas son la excusa para desarrollar la trama de los episodios, donde se alterna pasado y presente.
Tony es uno de los cabecillas de la familia DiMeo, su vida en el “negocio” y sus relaciones familiares son la base del argumento. La serie no pasa de ser una comedia negra que combina los enredos y problemas familiares con las tramas mafiosas de su protagonista, aunque conforme avanza van descubriéndose los personajes secundarios. Esta mezcla de cotidianeidad y misterio es una de sus grandes bazas.
Ese es uno de los grandes aciertos, el tono de tragicomedia, con un sentido del humor muy fino y elegante. El día a día de la familia Soprano, y me refiero a la familia carnal, llega a ser gratamente divertido. Su ironía, uno de sus puntos fuertes, predomina en cada episodio.
A diferencia de otras series de ficción más actuales basadas en su acción trepidante y sus repentinos giros arguméntales, Los Soprano se toma su tiempo para desarrollar su trama. Hasta tal punto que da la sensación de que los 13 primeros episodios no son más que un aperitivo para el espectador. A veces puede parecer que no está contando mucho, y es que las sorpresas van sucediéndose muy paulatinamente. La serie demanda más ritmo. Por tanto, no es apto para espectadores impacientes o con necesidad implacable de acción.
Ello no quiere decir que no contenga escenas de acción, eso es inimaginable en una serie de mafiosos, pero si es cierto que cuando aparece esta es una acción extremadamente realista, contundente y certera, libre de espectacularidad artificiosa.
David Chase, director de la serie, cuida cada momento con mimo, con tacto, demostrando su carácter calculador. Prueba de ello es el magistral tratamiento de los personajes secundarios, que sustentan el desarrollo de la serie y que hace que en ocasiones interese más las evoluciones de estos que las propias peripecias de Tony Soprano.
¿El problema cual es? Pues que su tranquilidad muchas veces se convierte en tedio. Aunque reconozco que eso también se debe a mi particular visionado de la misma, a ritmo de 6 episodios diarios. Supongo que si se hace a un ritmo normal los altibajos son menos evidentes.
Fuentes bien informadas me comentan que la serie va increcento conforme avanzan las temporadas, así que habrá que darle una oportunidad al bueno de Tony, que seguro que lo merece.
La experiencia de ver Los Soprano es similar a la de tomar un buen café. Hay que tomarlo sin prisas, con delicadeza, sabiendo distinguir su aroma y disfrutando de su sabor. Eso sí, mirando de reojo al camarero, nunca se sabe quien puede traicionarte.






Yo la he visto ya completa y digo sin lugar ha dudas que es la mejor serie que se ha hecho.
A mi me pasó como usted, la primera temporada me encantó pero me supo rarilla. Dije lo mismo recuerdo, que no era mi serie preferida.
Como usted ha dicho, los soprano es como tomarse un buen te o café, se saborea, se reflexiona… Es una de esas series que yo recomendaria ver en version original para no perderse matices de como hablan los italianos en nueva jersey, un espectaculo. Y eso que soy amante del doblaje, de los pocos que hay.
Los soprano es una serie con muy pocos clichés. Sabiendo que es de mafiosos y demás, te esperas cosas fuertes, pero me he llevado las manos a la cabeza en más de alguna ocasion cuando menos me lo esperaba y no precisamente por cosas violentas. Tiene giros maravillosos y no le importa eliminar cosas que funcionan bien con tal de seguir un guion maravilloso.
Es raro pero la sensacion de la serie es de que no pasa realmente nada, cuando realmente hay tramas intrincadas y maravillosas.
En fin, una gran recomendación. Otra gran serie pero dificil de digerir es A DOS METROS BAJO TIERRA, que también la acabas de ver y es de esas series que te dejan tocado, pero no todo el mundo la aguanta. Por si sigue con las series y quiere recomendaciones.
Yo ahora le estoy dando a las de humor baratillo para echar el rato y he descubierto que COMO CONOCI A VUESTRA MADRE es una friends multiplicada por 50, buenísima.
sALUDOS!
Si te gustan Los Soprano, pásate por la mejor web que existe sobre la serie y comenta con nosotros tus impresiones.
Un saludo.
Muchas gracias por la invitación Consigliere, le echaré un vistazo seguro.
Espero no encontrarme con muchos SPOILERS!
Ahora me van a pasar la segunda temporada al completo y estoy IMPACIENTE!
Gracias!
[...] bien podéis comprobar, la serie en su primera temporada no acabó de convencerme. Este hecho tiene varios porqués. Yo venía de visionar series con otro ritmo [...]