Little Children , o padres que se convierten en niños
Acabo de ver "Juegos Secretos", la última película de Todd Field, aquel director que encandilara a la crítica hace algunos años con la íntima "En mi habitación". La película consta con el título original "Little Children" que no se aún a santo de qué ha sido sustituido por ese extraño "Juegos Secretos", cuando con ver la película te das cuentas de que la traducción original casa perfectamente con su contenido. Pero en fin, cosas del negocio.
En cualquier caso lo primero que hay que advertir es que se trata de un Drama en sí mismo. Que empieza con toques de humor y una narración en off que parecen guiar a la película por un sendero diferente, es verdad, pero en esencia es un Drama y de los buenos. Lo segundo a reseñar es que cuenta con una factura técnica brillante, unos planos preciosos, una utilización de las cámaras muy inteligente y en general una realización acorde con su presupuesto, que según tengo entendido fue bastante alto. Lo tercero es que cuenta con un elenco de actores que lo bordan, ejerciendo cada uno de ellos una labor estupenda, haciendo a sus personajes creíbles pese a la más que posible inverosimilitud de lo que están contando y en esencia cumpliendo con calidad su cometido. Desde la estupendísima Kate Winslet, que cada vez que la veo babeo, hasta el "Peter Pan" de Patrick Wilson, pasando por el desfenestrado ex-pederasta Jackie Earle Haley, todos, conforman un plantel de lujo.

¿Y si técnica y actuaciones son buenas, entonces, qué falla?
Pues lo que falla es la propia película en sí. Y es que, aunque nos plantea interesantes debates, como el psicoanálisis del inmovilismo y automatismo de la vida en familia, la recalcitrante moral occidental, la vuelta a la niñez como causa de la dejadez en las funciones de padres por parte de la pareja protagonista, las segundas oportunidades… etc. La película se pierde entre sus propias idas y venidas y en la maraña que ella misma crea. Es increíble que alterne escenas tan brutales cinematográficamente hablando como la de la entrada en la piscina por parte del pederasta, la posición en la farola de la niña o el padre masturbándose con el tanga en la cabeza, con otras tan inconexas y fuera de lugar como el Rugby o el salto al pasado en patín, ¿Alguien se lo cree? Así, la película se plantea como las vicisitudes de sus protagonistas. Igual te sorprende para bien que para mal. Igual es cal que arena, azúcar que sal. De todo hay en dos horazas largas de película.
A mí por lo general me ha gustado, pero porque suelo ver cintas de este estilo, así que dudo que personas con otras inquietudes vayan a salir satisfechos. Me recordó un poco, no demasiado, pero sí un poco a American Beauty, para que os hagáis una idea.
Una película de personajes, interesante y exigente con el espectador, pero también intermitente, a veces demasiado rebuscada y quizás pretenciosa. A los puntos, un bien.
Scriers


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