La Teoría de la Balanza, Música en movimiento.
Parece todo un ciclo. A la vida, me refiero, y con ella, a todo lo que nos rodea. En lo personal, un día estás arriba, otro abajo, y luego, por la mitad. Subiendo, o bajando. La teoría de la balanza que tiende a equilibrar malos y buenos tiempos por igual, un día te da y otro te quita. Muchos creen en ella. Y así. Hay incluso algunos, más desgraciados, que un día la vida les quita, y otros también les quita. Y parece que hay un espíritu invisible riéndose de ellos todo el rato.
Pero bueno, no nos vayamos por las ramas. Siguiendo la teoría de la balanza, el año pasado fue un año, a mi entender musicalmente bastante mediocre. Con pocos lanzamientos (muchos grupos descansaban, componían o estaban de gira), con una presencia notable de los clásicos de cada género (Dylan, Waits, Young, Springteen, Belle And Sebastian, Flaming Lips, Mogwai, Muse y en el ámbito nacional Fito, Nacho Vegas y Bunbury, Sr.Chinarro, Grupos de Expertos Solynieve, La Buena Vida…), pero pocas novedades de verdadera repercusión. Nada nuevo bajo el sol. Con una nueva ola británica que realmente me tira hacia atrás (los Monkeys, Killers, etc.), el peso específico lo llevaron cantautores indies, y no es broma, miran si no el Micah P. Hinson, Josh Rouse, Herman Dune…. y si cuentan, aunque veteranos por otras lides, Jarvis Cocker y Thom Yorke. Sumémosle varios fracasos, como el Yo La Tengo, The Strokes, Pet Shop Boys, Richard Ashcroft o Pearl Jam.

Este año, en apenas tres meses ya comienzan la avalancha de novedades, que parecen haber permanecido en remojo, y la verdad es que el año, promete. A nivel internacional, ya tenemos el nuevo disco indie por excelencia en el mercado, y con grandes críticas. Lo que he escuchado del mismo, a decir verdad, me deja un gran sabor de boca, Neon Bible, de The Arcade Fire. El grupo que pegó el pelotazo con Funeral, y apadrinado por Bowie, ya están pasando la revalida, ese dificilísimo segundo disco en el que muchos grupos se han quedado estancados tras el primer éxito (The Strokes, Franz Ferdinand…). Después han sacado ya trabajos grupos como The Bloc Party, Air, The Shins, Dinosaur Jr., Kaiser Chief o los Clap your Hands Say Yeah, con disparidad de opiniones. Y otros como Wilco o Travis, por ejemplo, están a punto de caramelo.
A mí particularmente me han gustado mucho los discos de Idlewild, Laura Veirs y sobre todo la revisión de las canciones de un tal Bob Dylan que ha sacado al mercado Bryan Ferry, el cantante del famoso grupo Roxy Music. Ferry es de los pocos que se entera de que hacer una versión no es copiar, y que llevar a tu terreno clásicos imperecederos es un acierto y no una osadía, quizás, bien dicho, sea la mejor manera de afrontarlo.
Y así en el ámbito nacional, lo más destacado que tenemos son las reuniones famosas que se han hecho públicas: Héroes del Silencio y Sabina y Serrat. En cuanto a las novedades, pues en el círculo indie estamos de enhorabuena, ya que Los Planetas prometen un disco basado en los palos del flamenco, última obsesión de J, y posiblemente, última oportunidad de recuperar el vuelo antes de estrellarse. La Habitación Roja repite con Albini la fórmula que tan buenos resultados le dió con Nuevos tiempos (ya he escuchado La Vida Moderna, nuevo single, que no me acaba de convencer) y el blanco de las críticas Xoel López, ya ha sacado a la luz Colillas en el Suelo, último Single de Deluxe. Sidonie volverá, también, con su nuevo lp, Cindy. En el ámbito más roquero Marea anuncia su vuelta con nuevo disco ya a punto y La Inconsciencia de Uoho, el grupo ya comentado de Iñaki Uoho, ex Platero y Extremoduro, vendrá a cubrir el hueco que dejará Fito, que en algún momento, digo yo, tendrá que parar.
Así pues tenemos un año suculento, lleno de movimiento. La manera de compensar el año pasado. La teoría de la balanza en movimiento. Agárrense y disfruten, que esto acaba de empezar.
Scriers.



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