Cómics y Literatura

Cine y TV

Deportes

Música

Opinión

Inicio » Cómics y Literatura

Huir de uno mismo, “No me dejes nunca” de Jason

Redactado y publicado por el Lunes, 21 abril 2008Un comentario

No es fácil el oficio de contador de historias. Imaginen. Un día deciden escalar una montaña y tras mucho sufrimiento logran alcanzar la cima. Desde allí se ve todo el paisaje inferior, montañas considerables minúsculas, como poca cosa. Entonces, la gente te felicita y te bañas en la multitud. Después pasan unas semanas, días, meses… ¿Y luego qué?

Enfrentarse a este dilema te lleva a casos muy extremos. Desde la burda repetición hasta la propia conciencia de que no conseguirás obras de tanto calibre y enfocas tu mirada hacia algo menos pretencioso, obras menores que se llaman. Y a veces, entre unas cosas y otras, surge una vía alternativa, un proyecto disparatado que modifica tus registros y te eleva a una nueva dimensión.

Pues bien, todo este prólogo es válido para presentar el último cómic que he leído, "No me dejes nunca", de Jason. Al noruego ya lo menté en este mismo blog por su obra "Espera", un trabajo que elogié y aplaudí sin descanso. Ahora, que Jason ya ha mostrado con sus anteriores trabajos su valía como narrador de la desolación humana, de la desidia, la monotonía o la desesperanza, volver a reincidir de la misma manera, con otros relatos que descansen en personajes anónimos que se entregan a tales males, hubiera provocado empacho. Ojo, que no es lo que se cuente, sino la manera, pero sospecho que otra vez lo mismo hubiera sido contraproducente.

Solución: Jason filtra sus virtudes, se queda con sus méritos y reinventa su espacio, su tiempo y sus personajes. Distinto envoltorio y diferentes pretensiones. Este trabajo, cuyo nombre original era un escueto "Hemingway", nos traslada a los años veinte del siglo pasado y junta a un puñado de los escritores más celebres que poblaron París en esa época. El propio Hemingway, Scott Fitzgerald, Ezra Pound y James Joyce. Así, se queda con ese ambiente maldito y en ocasiones pobre que acompaña a los artistas que aún no lo son, adaptando el ambiente a sus cualidades (los escritores aquí no son escritores sino historietistas, creadores de tebeos). Luego, los dota de un motivo, la pobreza, y los acompaña de la mano hasta confeccionar un relato que empieza costumbrista y termina inmiscuido en el género negro hasta empantanarse.

Una idea atractiva y sorprendente. Una narración excelente con un cambio de ritmo que descoloca al lector y le hace saborear con éxito la creación. En definitiva, Jason, encuentra en el género negro un pozo repleto de idea y se autoabastece para prolongar con éxito sus creaciones. La mejor manera de esquivar su propio éxito.

Scriers.

Un comentario »

  • Andrew Zimmerman comenta:

    …que ganas de hincarle el diente a las obras de Jason…

Déjanos tu opinión

Inserta tu comentario a continuación o enlázanos desde cualquier web. También puedes subscribe to these comments via RSS.

Intentar se agradable, mantener la calma y revisar la ortografía. Gracias

eMail (no será mostrado) Dale color a tu email con Gravatar

Puedes utilizar las siguientes etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Este blog utiliza el sistema Gravatar. Consigue gratuítamente tu propia avatar-global desde Gravatar.