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G5, Tucaratupapi

Redactado y publicado por el Lunes, 22 enero 20073 comentarios

Toma ya, se juntan Los Delinqüentes, Muchachito Bombo Inferno, Tomasito y Kiko Veneno y firman un disco llamado “Tucaratupapi”. ¿El resultado? pues… mmm algo decepcionante.

No se si era procedente esperar mucho de esta asociación tan numerosa. El caso es que yo estaba expectante con lo que podía deparar el proyecto. El momento parecía idóneo. Los Delinqüentes que atraviesan por un gran momento, que coinciden con el triunfal primer disco del Muchachito y con un Kiko Veneno renaciente con su hombre invisible, un poco más al margen un Tomasito que aunque no entusiasma si se acopla placidamente.

¿Y por qué no funciona? Pues en mi opinión no engancha porque deja un regusto muy grande de improvisación. Es difícil de argumentar, pero no parece un disco hecho a conciencia, me explico, no existe esa firmeza de un proyecto serio nacido y realizado para comercializarlo, sino que más bien parecen las sesiones de 5 músicos que se divierten, juguetean y experimentan juntos. Pero paradojicamente esa improvisación de la que hablo se convierte en su primer valedor ya que le da al disco frescura y dinamismo.

Durante la mayor parte del disco se suceden las intervenciones del Jairo, del Canijo con el Ratón, Kiko y Tomasito. El peso del disco cae de manera descarada del lado de los jerezanos, que cojen el peso del proyecto, pasando sobre todo Muchachito y Kiko a un segundo plano. Quizás haya sido la consecuencia de que el disco se grabe en Jerez. Bien, el caso es que la mezcla final es bastante curiosa, aunque parece tener una pincelada de todos el cuadro final queda con estructuras garrapateras.

Las canciones resultan pues, una fiesta, mucho ritmo, muchas palmas, jaleos, coros y demás. Letras muy surrealista, en plan Canijo y Kiko, pero poca profundidad en ellas. No tenemos ningún tema con una letra que vaya a conmovernos, pero en cambio si tenemos muchas bromas, referencias al sur, cucarachas, vino, pescaito, bandoleros y bandidos. Es decir, en ningún momento se ponen serios en esta fiesta garrapatera.

Se presentan con “G5”, con una melodía garrapatera ya conocida pero con una letra que se adapta al proyecto, presentándose antes que nada. Luego la paródica “El Cheque” y “El Vino El Pescado” confirman un inicio prometedor que se va perdiendo fuerza poco a poco. “La Fiebre” y “Quitao” deja las huellas más clarividentes de que Kiko Veneno estuvo en el proyecto y Tomasito hace lo propio en “Pitágoras” y en “Ay Oma”. Lás últimas se encaminan más del lado del Muchachito, sobre todo con la divertida “40 Forajidos”. Pero todos los temas con el sello garrapatero en la etiqueta. El Diego y el Canijo como directores de orquesta.

Un coctel, una mezcla explosiva con numerosas influencias y un granito de arena de cada uno de los componentes que resulta tremendamente curiosa y divertida, pero poco consistente. Quizás las grandes expectativas que tenía sobre el G5 influyeron en mi posterior impresión. Es difícil calibrar un proyecto de tal manera que con cinco personalidades musicales tenga un patrón definido.

Y es que si echamos la vista atrás no encontramos grandes triunfos en cuanto a uniones musicales se refiere. Sabina no encajó con el método Paez, Nebbia y Calamaro pasaron con más pena que gloria… En fín, que no es tarea fácil unificar criterios musicales.

Sin embargo en lineas generales el G5 está gustando y mucho. La Rolling Stone lo situa entre sus 5 primeros discos del año, las críticas en la red y en la prensa son considerablemente buenas y a la gente se le dibuja una sonrisa en la cara con este proyecto tan singular. Sin embargo, a mi no me ha entusiasmado. ¿Será que con la edad me estoy volviendo demasiado exigente?.

Andrew Zimmerman