En terapia, segunda temporada, Carpe Diem.
Hará unos dos años, quizá menos, descubrí “In treatment”, o lo que ha sido traducido al castellano como “En terapia”. Andrew Zimmerman hizo aquí un análisis de la irrupción de esta serie en el panorama de la HBO. Bien visto, la serie le salía fantásticamente a la productora. Sin apenas coste de guión (se trataba de adaptar los textos de la serie original), con pocas escenas de exterior y un número reducido de actores, la idea, aunque arriesgada, no podía salir nunca mal, ya que los riesgos eran menores. La jugada fue excelente para los responsables de la HBO, sobre todo gracias a la peculiaridad del proyecto, las enormes actuaciones de sus protagonistas y la duración limitada de los episodios, apenas 20 minutos, que atrajo la atención del espectador.
Así las cosas, la primera temporada acabó con…. aviso SPOILERS…. la muerte de uno de sus protagonistas, la enorme crisis familiar de Paul y la solución más o menos dispar del resto de los casos.
Esta temporada comienza con un Paul separado (como intérprete, Gabriel Byrne continúa en estado de gracia), que se ha mudado a New York a empezar de nuevo sus consultas. Su vida sentimental es un desastre y aún arrastra secuelas de las terapias tan extremas a las que se tuvo que enfrentar la anterior temporada. Permanece el recuerdo de Laura, colea el asunto de Alex, cuya familia le interpone una demanda, y aún necesita la ayuda de Gina para mantener el equilibrio emocional en su vida.
Así las cosas, los nuevos pacientes siguen tocando la fibra sensible de Paul, que se ve muchas veces sujeto a conflictos morales y a situaciones límite. En esta ocasión, un gran magnate de la industria económica norteamericana, una antigua relación de Paul que le culpa de todas sus frustraciones, un chico que se enfrenta al divorcio de sus padres y una joven que acaba de descubrir que sufre un cáncer son los nuevos casos a los que Paul se tendrá que enfrentar como terapeuta.
La serie sale reforzada en esta segunda temporada gracias a un casting excelente, los nuevos actores resultan plenamente creíbles y dotan de savia nueva al producto, que apenas se resiente. Como aún se trata de material proveniente de la serie original israelí, BeTipul, uno ve consonancia entre una temporada y otra, pese a la marcha de Rodrigo García, máximo responsable de la primera temporada. Así, perdido el factor sorpresa, la serie se agarra a sus virtudes y potencia cada punto fuerte, a la vez que disminuye sus debilidades. Ahora existen más subtrama, más dinamismo en las terapias y una absoluta implicación emocional de su intérprete principal.
Los únicos problemas a los que se enfrenta la serie tienen que ver con su futuro y no con su presente, al tratarse de una serie con un público reducido (no todo el mundo está dispuesto a entretenerse dentro de una consulta y con una ficción hablada plano contra plano), el hecho de que Gabriel Byrne haya pedido un aumento salarial debido al desgaste que le provoca el rodaje veloz de los episodios y que el material original se haya terminado, con lo cual será necesario contratar guionistas si quieren que la serie siga viva, son motivos suficientes de cancelación. Por lo tanto, a uno se le antoja que la serie concluirá pronto y que los responsables de la cadena no renovarán su apuesta, con lo cual, es ahora cuando hay que disfrutar de cada episodio de En Terapia, de cada magistral actuación de sus protagonistas y cada sesión con la que Paul nos descubre las singularidades de la mente humana.
Y es que, ya se sabe, del caviar mejor no abusar y lo bueno, si breve, dos veces bueno.
Scriers.


![In.Treatment.S02E01.Mia.Week.One.HDTV.XviD-0TV[(006105)12-55-34]](http://www.elclubdelosimposibles.es/wp-content/subidas/2010/01/In.Treatment.S02E01.Mia_.Week_.One_.HDTV_.XviD-0TV00610512-55-34-300x169.jpg)

Acabo de comenzar a verla, pero los 2 primeros capítulos me han gustado. Creo q mantienen la esencia de la primera temporada, a ver cómo avanza la cosa.
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