El patetismo grotesco de Bagge
La semana pasada estuvimos algo liados, con un concierto de Fito de por medio, y sólo pudimos colgar una reseña. Ahora parece que volvemos al ritmo normal del blog, ese que tanto me gusta. Hoy toca una nueva reseña comiquera.
Como el propio nombre de la obra indica en su páginas encontramos vidas de perdedores. La historia de Junior ocupa aproximadamente tres cuartos del comic y el resto son historietas cortas con otros protagonistas igual de deprimentes. Junior es un chico peculiar. Vive prácticamente encerrado en su casa, viste completamente chapado a la antigua, mantiene unas ideas excéntricas que rozan el histerismo y con todo ello evidentemente tiene serios problemas de socialización. Junior denuncia una sociedad cruel y descarnada con la que no puede hacer frente. Un buen día intenta independizarse debido a las numerosas presiones de su madre, pero la experiencia no resulta fructífera, Junior se cruza con muchos indeseables y acaba metido en líos.
Peter Bagge firma un tebeo con una enorme crítica social. Su primera crítica al fin y al cabo es la propia actitud de Junior y su antisocial y egoísta estilo de vida. Después se centra en las miserias de la norteamérica de las hamburguesas y los unifamiliares. Es decir, que Bagge reparte contra todos a base de mucha acidez, ironía y sarcasmo. Convierte a la exageración en su arma más poderosa. Un estilo transgresivo hacia el lector basado en una caricatura cruel y soez que puede tener dos efectos dispares: o el estilo Bagge te repele o te atrae irremediablemente.
En el apartado técnico encontramos una irregularidad alarmante, supongo que debido a que Junior se fue editando poco a poco en las páginas del Mundo Idiota de Bagge. El dibujo comienza con fuerza, mostrando ese tono caricaturesco y degradante propio del autor, pero se va disipando paulatinamente (sobre todo en el origen de Junior o en las páginas mudas) y pierde fuelle. En otras palabras, que va de mas a menos. La falta de conexión entre algunos episodios de Junior y las irregulares historietas de otros perdedores, que son muy buenas o muy malas, hacen que el conjunto del tebeo quede bastante inconstante. Una pena, porque creo que se puede explotar más este patético personaje.
Junior representa a un sector de la sociedad cada vez más numeroso, propio de las sociedades occidentales. Como hablamos en el post anterior, son jóvenes que desarrollan su vida encerrados en casa, una especie de ser asocial que aprovecha las nuevas tecnologías para tener una vida aislada e independiente al margen de las relaciones sociales. En EEUU cada vez son más, pero en Japón son casi una plaga y se hacen llamar hikikomori , en el manga “Welcome to the NHK” se aborda el tema. Por tanto Bagge toca a modo de burla un tema de bastante actualidad: ¿Podemos vivir completamente aislados físicamente, manteniendo tan solo relaciones virtuales?. Miedo da solo de pensarlo.

Reflexionando sobre esta obra menor, creo que me gusta por la enorme parodia realizada sobre un problema social que va creciendo, demostrando como se puede abordar este desde una perspectiva sarcástica que contiene más realidad de la que pueda aparentar. También ese tono despreocupado y pasota en su dibujo tiene su punto.
En definitiva, que estamos ante un tebeo apto para seguidores de Peter Bagge o ese tipo de lectores que disfrutan con revistas estilo TMEO o el Jueves. A los que no simpaticen con este estilo Bagge tan grotesco no les recomiendo esta obra, la verdad. Además, me han comentado que la mencionada “Odio” es infinitamente mejor. Primer acercamiento a Bagge, aprobado, pero con un cinco raspado. Espero que la próxima obra suya que acabe en mis manos potencie sus virtudes y me deje todavía un mejor sabor de boca.
Andrew Zimmerman



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