Dúos, Tríos y Otras Perversiones
Parece que los discos en los que varios artistas revisan el cancionero de algún colega de profesión están de moda, ya sea con la presencia del homenajeado o sin ella. Homenajes (o discos de colaboraciones) que se han ido fraguando en los últimos años con una buena acogida por el público y por tanto, excelentes resultados para la discográfica de turno. Sabina, Aute, Barricada, Radio Futura, Calamaro, Krahe o Pereza ya se subieron al carro y les cundió bastante.
Queda claro entonces que homenajear es rentable. Las discográficas lo saben, los artistas se lo pasan en grande colaborando los unos con los otros, y el público se divierte con estas versiones canallas. Vamos, que todos ganan a excepción de aquellos exigentes seguidores que prefieren otro disco con canciones inéditas a un recopilatorio con versiones de otros cantantes.
El último caso que ha llegado a mis oídos es el de Ariel Rot. Se puede adquirir “Dúos, Tríos y Otras Perversiones” sólo o con la caja “Etiqueta Negra” que contiene además del mencionado disco, cds de rarezas, recopilaciones seleccionadas por el propio Ariel y hasta un dvd con un documental sobre la carrera del ex de Tequila.
Con Ariel Rot tengo una espina clavada porque nunca me ha emocionado como otros, me explico; me parece un gran rockero, un artesano de canciones como diría Andrés, un tipo elegante, con esa estética inglesa tan cuidada que siempre lleva, un músico muy completo..peeeeero.. sus escritos no llegan a arañarme el corazón. Sí, reconozco que tiene temas muy bueno, y algunos incluso me han llegado a poner melancólico (Me Estás Atrapando Otra Vez, Adios Carnaval..) pero le falta esa genialidad, ese talento innato para hacer tilín en los corazones. Ese talento que pienso que tiene Andrés, pero que le falta a Ariel. Lo considero entonces como un complemento perfecto para ciertas bandas, pero en general lo veo un escalón por debajo de los grandes.

¿Y qué tal está este homenaje? La verdad es que les ha quedado muy digno, sobre todo porque Ariel se ha sabido rodear de colegas que siguen un rumbo musical parecido y nadie, a excepción de la versión de Cristina Rosenvinge con el Sr. Mostaza parece desentonar. Todos los que puedes imaginar que se complementan con Ariel están, a razón de Bunbury, Fito y sus Fitipaldis, los hermanos Calamaro, el otro Fito (el Paez), el Lichis, Amaral, Quique González, Carlos Tarque, Miguel Ríos, Pereza, Los Ronaldos y Jaime Urrutia. Una elegante fiesta al estilo de Ariel, despachando un rock clásico con mucha clase y con mucho oficio. Supongo que cada uno tendrá sus favoritas.
A mi personalmente me encandilan las versiones con Bunbury (“Adios Carnaval”), Calamaro (Cenizas en el Aire) y Amaral (“Sin Saber Que Decir”). Para un productor que se encargue de uno de estos proyectos lo complicado reside en darle una coherencia al resultado final, una linealidad que no te haga creer que estás escuchando una selección de canciones sin más, sino que obtenga en su conjunto un sentido propio. Ariel lo consigue y se da un homenaje que bien se merece.
El problema es que este tipo de discos uno no llega a tomárselo en serio, para que nos entendamos, es como una fiesta, un divertimento con el que pasar un buen rato pero que en poco tiempo quedará relegado al olvido. Hay que tener en cuenta que Ariel lleva ya 30 años en la música desde que comenzara con el mítico grupo Tequila y pasase años después por el no menos mítico Los Rodríguez, junto a Andrés Calamaro. Una estancia en dos grupos de gran repercusión y una carrera en solitario muy asentada bien merece una revisión de sus canciones. En fín, alcemos nuestra copa y brindemos por Ariel, ¡porque siga otros 30 años haciendo música!
Andrew Zimmerman



Estoy de acuerdo contigo en un 99%. Me parece que Rot es un crack… pero le falta algo. También creo que “La Mirada del adiós” desentona. Añadiría entre las mejores la increíble versión de Mucho Mejor, el hit playero por excelencia llevado al tango.
Un saludo
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