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Cumpleaños Feliz. Mis obras favoritas.

Redactado y publicado por el Viernes, 2 noviembre 2007No hay comentarios

Bueno, pues vamos con mis obras favoritas. La idea era darle una ración doble de lectura a nuestra pequeña pero querida audiencia. Allá voy!

 


 

Mi DISCO FAVORITO es "Honestidad Brutal", de Andrés Calamaro.

Mi disco favorito es el Honestidad Brutal, de Andrés Calamaro. El tema es que ya lo reseñé hace pocos meses en nuestro rincón imposible. Como bien dice mi colega Jesús "Crímenes" en los comentarios del post, al principio, cuando descubrí el disco, renegaba de él, he de reconocerlo. HB es un disco difícil de asimilar por su complejidad. Cuando empecé a escuchar a Andrés lo hice acudiendo a sus temas más clásicos y populares, más cercanos al mainstream y por supuesto, a aquellas canciones más amables para mi oído.

Meses después conforme iba avanzando en la discografía de Calamaro, fui descubriendo temas tras tema y abriéndome musicalmente, esto me hizo rescatar el HB del cajón del olvido y darle otra oportunidad, mejor dicho cientos de oportunidades. HB era ya, por derecho, uno de mis discos preferidos. Fue con una crisis pseudoexistencial que tuve justo hace un año cuando se convirtió en mi compañero de viaje, allá donde iba, me acompañaba en mi mp3, y fui descubriendo matices, colores, sensaciones, uno tras otro, sin cesar. Aún hoy cuando lo escucho sigo sorprendido por la capacidad de sorprenderme que tiene este disco.

Ahora os dejo de nuevo con el texto que escribí hace un tiempo, para que entendáis mejor porque este es el disco de mi vida. Escucharlo, dadle las oportunidades que hagan falta, y terminen por rendirse ante él, es una experiencia enriquecedora.

Corría el año 1999, Andrés estaba de moda, había editado un disco memorable con canciones bastante audibles de cara a un público más generalista ("Flaca", "Loco"), lo llamó "Alta Suciedad". Fue editado en el 1997, y Dro, su discográfica, pedía ya otra obra del estilo. Nada hacía presagiar la hecatombe musical que se avecinaba.

Andrés estaba en plena catarsis, en una total efervescencia compositora. Se encerró en Buenos Aires en un histriónico y obsesivo proceso creativo hasta llevarse a Madrid más de 100 temas premontados, en maquetas realizadas con un cuatropistas de la época. Fueron maratones, sin parar de escupir canciones. Pretencioso hasta la médula, Andrés acabó editando un disco doble, con 37 canciones que pasarán a la historia por ser el disco con la producción más cara del rock en español. Warner y Dro llegaron a desembolsar 40 millones de las antiguas pesetas (que siguen amortizando hoy día con la venta del album en su serie media) por un disco que contó con una gran cantidad de músicos colaboradores. Gringui Herrera, Coti, Los Auténticos Decadentes, Marcelo Scornick, y hasta el mismísimo Maradona pusieron su granito de arena en un ejercicio que tuvo uno de los títulos más míticos del cancionero popular: Honestidad Brutal.

Joe Blaney y el mismo Calamaro produjeron un disco complejo por su heterogeneidad sonora. HB realiza un recorrido por todos los palos musicales de la música popular, encontramos así tangos, pop suave, baladas rockeras, desvarios cercanos al reggae, etc. Andrés se prueba 37 trajes diferentes y siempre sale elegante, con estilo. Nunca un disco musicalmente tan variado tuvo tanta coherencia en su conjunto.

Un aire dylaniano sobrevuela este Honestidad Brutal; la portada del mismo ya recuerda, por ejemplo, a la del Infidels o la Biograph, y la voz de Andrés suena muy parecida a la del maestro, nasal, por momentos rasgada, farragosa. Sólo hay que escuchar "No Tan Buenos Aires" o "No Son Horas" para sentir una versión de Dylan en castellano, pura lírica, poesía en movimiento.

Andrés pasaba una crisis sentimental aguda, de esas que te encogen el corazón y te hace trizas el estómago, y esta crisis la manifiesta en sus letras. En más de la mitad de las canciones del album encontramos reflexiones del amor pasado. Cantos de soledad, cantos de rabia, de tristeza, de impotencia, de melancolía, de triste rebeldía, de llanto contenido. Canciones de dolor real, pero canciones, no mas / Canciones partidas por la mitad, pero canciones, no más / Canciones de amor perdido, pero canciones, no más. Recoge con una sinceridad encomiable y una honestidad brutal un sinfín de estados anímicos, dejando cientos de frases para el recuerdo, tantas que sería imposible poner una muestra de ello. A la tal Mónica habría que ponerle un monumento por dejar al bueno de Andrés con el corazón roto y así haber podido crear este monumental disco.

Andrés afila el lapiz y nos firma muchos de los grandes clásicos del rock en castellano: "Paloma", "Te Quiero", "No Son Horas", "La Parte De Adelante", etc.

Es cierto que el Honestidad Brutal se alarga. Para los más impacientes será un disco difícil de digerir por su peculiar extensión, a ellos le recomendaría el Alta Suciedad. Pero lo cierto es que si el disco no llegara a sus 37 cortes, la esencia del mismo no sería la misma. El HB encandila porque después de tantas canciones parece que Andrés tiene todavía mucho que decir. Al escuchar la última canción te queda una sensación de agotamiento, demasiados sentimientos han sido liberados, el corazón pide un descanso.

Este disco me ha acompañado en muchos momentos desde que lo descubrí allá por el año 99. Son ya ocho años escuchándolo y sigo encontrando matices que despiertan en mí sentimientos contradictorios.

Fue la obra que hizo que Andrés se convirtiera en mi autor fetiche. Haga lo que haga, lo sigo con especial atención y con profunda admiración. Creo que con este Honestidad Brutal la estrella que persigue al argentino llegó a su punto más luminoso, más álgido. Es Calamaro en estado puro, una maravilla para los oídos y para los sentidos.

Es el disco que mejor representa la banda sonora de mi vida.

 


 

Mi PELÍCULA FAVORITA es "Atrapado En El Tiempo" de Harold Ramis.

 

"Atrapado En El Tiempo" es mi película favorita. Para muchos un tostón, para otros una obra menor de su protagonista, y para mí, una auténtica obra maestra en el género de la comedia.

Harold Ramis, su director, aborda el film al estilo Saramago, es decir, partiendo de una genial idea sentar las bases para deleitar con un desarrollo aún mejor. Y el concepto inicial es atractivo tan solo con plantearlo: ¿cómo reaccionaría una persona normal si se le repitiera el mismo día una y otra vez?

Como estoy con pocas energías voy a remitiros a la sinopsis de filmaffinity.com, ok?

"Phil, hombre del tiempo de una cadena de televisión, es enviado un año más a Punxstawnwey, a cubrir la información del festival de El día de la marmota. En el viaje de regreso, Phil y su equipo se ven sorprendidos por una tormenta que les obliga a regresar a la pequeña ciudad. A la mañana siguiente, al levantarse, Phil escucha en el radiodespertador el mismo programa que la mañana anterior… " 

Clave para el éxito de la película fue elegir un buen actor que supiera encarnar a Phil. La elección final de Bill Murray es acertadísima, le viene el papel como anillo al dedo, lo que hace pensar ¿estuvo pensado desde un principio para él o por el contrario Murray acabó haciendo suyo el personaje?

El caso es que Murray está esplendido. Conocedor de su capacidad para simpatizar y empatizar con el espectador, este interpreta a la perfección a un hombre que camina siempre al filo de la ironía, la autoparodia y la arrogancia. Phil es una persona de dudosa humildad, un vividor que deambula por la vida buscando su beneplácito con cierto aire de superioridad y desinterés por todo. Conforme avanza la película y comienza a darse golpes con la asfixiante rutina del día de la marmota, a Phil le envuelven las dudas, y, deseoso de salir de este encarcelamiento temporal lleva a cabo varios intentos fallidos por escapar de su destino (rapta a la marmota, se suicida varias veces, etc). La personalidad de este va cambiando, parece que cuanto más se conoce a sí mismo más humilde se vuelve, realizando incluso acciones realmente emotivas, como cuando intenta salvar una y otra vez a un vagabundo terminal. La parte final nos revela a una persona bondadosa, con muchas inquietudes, acaparador de un fino sentido del humor inglés que le acompaña (y ayuda) allá donde va. Esa transformación en su personalidad, que va desarrollándose paulatinamente durante toda la película resulta sencillamente conmovedora.

Otro punto fuerte de Atrapado En El Tiempo es el elenco de personajes secundarios: Andie McDowell está, como siempre, elegantísima. En el momento en que se estrenó la película estaba bellísima, y lo sorprendente es que sigue así, ¿qué hace esta mujer para conservarse de este modo? Su personaje desprende una maravillosa candidez e inocencia. La tremenda disparidad entre su personalidad y la de Phil hace comprensible que a este le cueste tantos y tantos días intimar con ella. Además de McDowell tenemos a Chris Elliott encarnando al cámara que les acompaña para cubrir el evento. Consigue a la perfección caer mal al espectador. Actores con una carrera muy trabajada y que, juntos, formaron un equipo idóneo para esta comedia, en la que destaco la naturalidad de sus personajes en las diferentes situaciones.

Atrapado En El Tiempo es, a su vez, una gran película de amor. Phil acaba consiguiendo a Rita, pero no la consigue hasta que deja de engañarla y de usar sucias artimañas para ello. Acaba por enamorarla casi sin quererlo, si no simplemente mostrándose tal y como es él mismo, con todas sus virtudes y sus pequeños defectos. Y aquí hay un buen elemento de debate, ¿consigue Phil escapar de su encierro temporal porque se vuelve una mejor persona o por el contrario lo hace porque consigue enamorar a Rita? ¿o por las dos cosas? ¿o por ninguna? Pienso que es un interrogante que deja abierto el film a juicio del espectador. Y mi opinión es porque se vuelve mejor persona.

A mi me da mucho que pensar esta película, creo que da que pensar sobre nosotros mismos. Una persona muy cercana a mí me dijo que él pretendía ser cada día mejor persona. El día de la marmota refleja como podemos llegar a ser mejores personas sin necesidad de que cambie nuestro entorno, sino por nosotros mismos, con nuestra propia experiencia.

¿Y que decir de su banda sonora y de la mítica canción que suena en la radio? Inolvidable, es un pedacito de historia del cine.

Cada vez que escucho "I Got You BaBe" recuerdo esa estampa que Phil veía todos los días al asomarse por la ventana. Las calles nevadas, los vecinos caminando, los coches pasar y el enorme frío de ese maldito pueblo metido en el cuerpo.   

 


 

Mi COMIC FAVORITO es La Saga Del Clon, Spiderman: Los Años Perdidos

Reconozco que cuando Scriers me sugirió la idea de reseñar nuestras obras favoritas en el apartado de comic iba a decantarme por "Wachtmen", todo un clásico del noveno arte, indiscutible en cuanto a la calidad y profundidad de su contenido. Pero cuando fui a abordar la obra de Moore y Gibbons pensé en que estaba eligiendo el comic preferido de mi adultez, el que más me ha hecho pensar y probablemente aquel que más veces leeré a lo largo de mi vida, pero… ¿es este comic el que más he disfrutado?

Al plantearme esta cuestión hice memoria de cual fue el comic que más me ha atrapado, aquel cuyas páginas devoraba como un buen manjar, cuyas viñetas me hacían sentir como si estuviera metido dentro de la historia y lo estuviera viviendo en primera persona.

Bien, pues adoptando una posición sin duda poco popular elijo como mi comic favorito a…(redoble por favor)…

(1995), de Jim DeMatteis, John Romita Jr y Klaus Janson. Esta obra está incluida dentro de mi saga favorita, la Saga del Clon de Spiderman, que llevaron a cabo una gran cantidad de autores en las diferentes colecciones de Spiderman de mediados de los noventa.

En susodicha saga participaron Tom DeFalco, DeMatteis, el increíble tandem Buscema-Sienkiewizc, Mark Bagley y un largo etcétera de dibujantes y guionistas del montón que elaboraron un arco argumental que tuvo muchos y catastróficos altibajos.

Aviso a navegantes, si no eres un marvelita todo lo que escribo a continuación puede sonar a chino. Y aún siéndolo es difícil de aclarar.

Todo comenzó cuando el bueno de Peter Parker se encuentra en Nueva York con su clon, Ben Reilly (que llevaba años desaparecido), y a partir de ahí comienza el jaleo. Por un lado, Ben Reilly se hace llamar la Araña Escarlata y se enfunda un traje similar al de Spiderman, mientras que el spidey original intenta librarse de un virus con la ayuda de Daredevil e incluso el propio Doctor Octopus. Mientras tanto, Kaine, el primer intento de clon de Peter Parker, un ser producto de los experimentos del Chacal está interesado en ayudar al Peter original, que aún no sabe que realmente él es el clon y Ben Reilly el verdadero Peter Parker. Ufff que difícil de plantear en tan pocas líneas.

El caso es que Marvel pudo comprobar que la idea de cambiar al Peter Original por Ben Reilly era exageradamente impopular y terminó la saga con el Duende Verde como protagonista, para sacar las castañas del fuego. Un final cutre para una saga que en su comienzo y nudo tuvo un acontecer espectacular y emocionante. Bagley comenzaba a despuntar dibujando Amazing y en Spectacular Buscema y Sienkie realizaron unas páginas memorables, como por ejemplo la muerte del Doctor Octopus a manos de Kaine.

Recuerdo seguir mes a mes la colección, recuerdo la sensación de querer saber más, saber como iba a terminar todo.

Pues bien, en medio de toda esta saga, Marvel quiso esclarecer que había pasado con Ben Reilly durante el tiempo que estuvo lejos de Nueva York. Y para ello encomendó a Jim DeMatteis, el guionista más en forma que tenían en plantilla, John Romita su dibujante estrella y Klaus Janson, uno de los mejores entintadores del panorama, la tarea de narrar los años en los que Ben Reilly estuvo fuera del mapa.

Y eso es lo que nos viene a contar esta serie, que fue recopilada por la extinta forum en un único tomo, siendo una edición bastante decente pero que ahora resulta difícil de encontrar. Ignoro si panini lo ha reeditado o tiene el proyecto de hacerlo.

Sinopsis: Ben Reilly vive al estilo nómada, de escuela en escuela impartiendo clases (recomendado por el Dr. Seward Trainer) para poder ganarse la vida y salir adelante. Reilly recuerda constantemente su origen de clon, cosa que le atormenta, e intenta hacer su vida huyendo de los recuerdos de Peter Parker. Conoce a una chica y comienza una relación. Por otro lado, Kaine también anda liado con una policía. El devenir de los dos clones tendrá su nexo de unión con una trama de mafias, donde las traiciones y las puñaladas se sucederan, afectando a los personajes en sus respectivas vidas.

Es un comic complicado de entender. Para comenzar tienes que ponerte al día sobre la saga del clon y después contextualizar a ambos personajes dentro del espacio-tiempo marveliano. Una vez realizado, se puede disfrutar de un gran comic.

Aunque excesivamente dramático por momentos, el guión sigue las características propias de los comics de DeMatteis, mucha psicología en primera persona, y un gran duelo de los personajes contra ellos mismos. En los lápices Romita hace uno de los trabajos de su vida, perfectamente escudado por uno de sus entintadores favoritos, Klaus Janson. El despliegue visual de la obra es sencillamente brutal, una delicia para la vista. Eso sí, siempre sumido en una inmensa oscuridad, los años perdidos bien se podrían llamar los años oscuros.

Y como curiosidad decir que en ningún momento sale dibujado un Spiderman, es decir, ningún traje del trepamuros, ningún ser con mallas, escudos o espadas, no. Los años perdidos es una historia de seres humanos, poco superheroica, tirando hacia un drama cinematográfico.

Pese a que la saga del clon fue casi abucheada por crítica y público, debido en gran parte a las consecuencias impopulares que traerían consigo, obras como Los Años Perdidos son muy a tener en cuenta, yo diría que imprescindible para los lectores de Marvel.

Desgraciadamente, la saga del clon fue una arriesgada idea, que por motivos puramente económicos no se llevó a cabo como fue preconcebida. Los guionistas de Spiderman tuvieron que improvisar sobre la marcha otro destino para Ben Reilly que estuviera más acorde con el público norteamericano, que no quería ver como su Peter Parker de toda la vida pasaba a un segundo plano. Esa falta de agallas (y de coherencia) hizo que lo que pudo ser la gran saga en la historia del personaje pasara a ser unos años relegados al olvido.

A día de hoy casi nadie habla bien de esta saga, pero aquí me hallo, rememorando desde la distancia esta etapa que me hizo disfrutar como un enano de la agonía de Peter Parker, de la malicia del Chacal, la nobleza de Ben Reilly, el tormento de Kaine y la aparición de todos los personajes secundarios que desfilaron por las colecciones arácnidas, Octopus, el hijo de Kraven, Daredevil, el Buho, Scriers, Trainer, Mary Jane, May Parker, etc.

Lo mejor de elegir los años perdidos como comic favorito es que seguro que cuento con el apoyo de Scriers. Por cierto, ¿a qué no sabéis a que se debe su pseudónimo?

 


 

 Mi LIBRO FAVORITO es "La Conjura De Los Necios", de Jhon Kennedy Toole

Complicadísimo realizar una buena reseña de este libro, hay demasiado temas a tratar.

La obra nos situa en la America profunda, en la ciudad de Nueva Orleans de mediados de siglo. Tooyle nos lleva a los burdeles, a las empresas en expansión, a los bares, las comisarías de barrio, las grandes avenidas norteamericanas.

Un elenco enorme de personajes secundarios giran en torno a la figura de Ignatius Reilly, un chico mimado, extraordinariamente soberbio, reflexivo, inteligente y mordaz, que se ve obligado a buscar trabajo mostrando día sí y día también su desprecio por el sistema americano y por la sociedad que le rodea. Para ello deja plasmado sus pensamientos en un diario. Toda reflexión de Ignatius roza el absurdo e incluso el surrealismo, pero a su vez acapara cierta parte de razón en sus infinitas e innumerables quejas sobre el mundo que le rodea.

La trama gira en torno a un burdel y al negocio de las drogas. Bajo una disparatada sinopsis se esconde una de las críticas más feroces acerca del sistema americano. Además, cuenta con el encanto de tener a uno de los protagonistas más carismáticos de la literatura norteamercina, Ignatius Reilly.

Como dato adicional decir que la obra fue galardonada con un Pulitzer a título postumo, pues J.K. Toole se suicidó tras caer en una profunda depresión provocada por la imposibilidad de publicar sus escritos. El destino quiso que su madre consiguiera que una editorial publicara su obra, y de este modo, paradojas del destino, entrar en la historia de la literatura sin ni siquiera conocer su éxito.

Una vez que abrí la primera página no pude parar de leerlo.

Andrew Zimmerman