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27 Septiembre 2009

En este blog no nos gustan los debates absurdos. No nos gusta meternos en actualidad informativa que supongan seguirles el juego a unos cuantos. No nos gusta el desvío de atenciones ni la imposición de determinados temas. La actualidad, a veces, nos parece las que unos desean que sean y no las que deben de ser. Actualidad debería de ser qué hacemos para que exista más trabajo, más derechos para el individuo, más cultura, etc. O eso creemos. Igual estamos equivocados, pero es nuestra manera de pensar.

Por eso, no queríamos entrar en la controversia generada en torno a las hijas de Zapatero y sus fotos con la familia Obama. No íbamos a seguirle el juego a “el Mundo” ni al “Abc” ni a ese tipo de medios (lo de El periodista digital es vergonzante), que han fundado un debate en torno a unas jóvenes con el fin de criticar a su padre, que tiene muchas cosas criticables y muy graves, pero ésta NO es una de ellas. Es más, nos parece que dice mucho de la libertad del individuo con la que educa el presidente del gobierno a sus hijas.

Pero, en vista de lo visto, y de los debates surgidos en internet y en la prensa escrita, no nos queda más remedio que defender lo evidente: Las personas tienen el derecho a vestir como quieran. Es un derecho individual. Nadie es quién para decidir qué es vestir bien y qué es vestir mal. Nadie tiene derecho a insultar a unas chicas porque vistan de otra forma a la que creen correcta o pesen más del peso que creen correcto. Nadie puede imponer unas normas en relación a la vestimenta, a no ser que hablemos de un entorno privado y de sus propias normas y están sean aceptadas por sus miembros. Y otra cosa, esas chicas NO están representándose más que a sí mismas. A nadie más.

Pero por lo visto, en este país hay que recordarlo. Y a más de uno. ¿Quién marca las modas y las libertades del individuo? ¿Las leyes o algunos medios? ¿Quién decide qué es vestir bien y qué es vestir mal? ¿Viste mejor la reina con sus modelos de flores que yo mismo, con mi camiseta de Calamaro? ¿Pueden los africanos ir como quieran a ver Obama, el Dalai Lama o cualquier líder populista y las chicas de Zapatero, no pueden vestir de negro y con botas en una fotografías no oficiales?

Nos da vergüenza ajena y nos repugnan la manera de atacar políticamente por parte de algunos, el debate estéril sobre algo que se sobreentiende, el derecho a ser uno mismo. Conste, esta no es una posición política (Dios nos libre en esta realidad infecta), es una defensa de los derechos más elementales de las personas. ¿Es que no hay mejores maneras de atacar? Por lo visto, es mejor crear este tipo de controversia alrededor de la figura de unas jóvenes que ir con ideas, soluciones y críticas constructivas a desbancar a tu rival político. Por lo visto, la honestidad, la ética y la moral sufren en coma vegetativo, para algunos incluso están muertas. Sálvese quién pueda en el mundo de todo vale, dónde los derechos y la libertades del individuo se asocian al Club de los Imposibles.

PD: Por supuesto, a este post no le incluímos fotografía.

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Sería altamente presuntuoso pretender aquí y ahora a descubrir al señor Alan Moore a la comunidad bloguera o al reducido grupo de “imposibles” que nos siguen. La mayoría, si no todos, ya lo conocen. El creador de una buena representación de las obras más famosas, siempre por calidad, del mundo del cómic, llevan su sello (Watchmen, V de Vendetta, From Hell, etc.).

Y parece, su talento, inagotable e inabordable. Es capaz de abarcar todos los registros que se proponga, de tomarse más o menos en serio el entorno, los personajes, la dualidad con el tiempo que vivimos, y casi siempre, sale una obra interesante. El último ejemplo que he leído es Top 10. La serie fue en los noventa, uno de los puntales del sello ABC, dónde Alan Moore y otros artistas del cómic, ubicaban a los superhéroes en entornos menos frecuentados y los extraían de continuidades y posibles crossovers que devaluaran a los personajes. Vamos, que pasaban de Marvel y DC y se trabajaron su propio espacio. Moore aprovechó su talento, y su fama, para lanzar varias series, Prometea, Tom Strong y La Liga de los Hombres Extraordinarios. Todas tienen el seguimiento y el respeto de los aficionados a los cómics de superhéroes, y la adhesión de otros cuantos. Y esto no es más que otra consecuencia del talento de su creador, y de la buena labor de los profesionales con los que desarrolla sus trabajos.

Lo primero que puedo destacar es el formato Norma, como siempre, espectacular, cómodo, con el tamaño perfecto. Lo bueno de tenerlo es que no tienes que esperar mes a mes a que vayan saliendo los números. Ahí lo tienes todo, ordenadito, con sus portadas, papel propio para la serie, color en condiciones. Pese a que sea un formato con un precio exigente, en este caso no se albergan dudas, este es el bueno.

top10

Pero vayamos a lo verdaderamente importante, ¿qué cuenta Top 10? Pues Top 10 encierra el día a día de la comisaría de policía en el distrito diez de Neópolis, una ciudad dónde todos o casi todos los habitantes tienen superpoderes, habilidades especiales, sobrenaturales, vuelan, saltan, se teletransportan… Un disparate. Y una ciudad así es, obviamente, un pequeño caos dónde los policías deben ser los mejores en lo que hacen (como Lobezno). Y lo son.

Lo verdaderamente complicado es que, a ese punto de partida, hay que darle una ambientación digna, creíble, que no se exceda en lo fantástico (¿Esto es posible con un argumento así?), unos personajes que sepan desarrollar una acción sostenible, unas líneas argumentales que interesen al lector, que no reniegue de ellas por manidas, por ya vistas, por saturación. Y he aquí el mérito. Alan Moore consigue todo esto, que para mí requiere un talento descomunal. Pero no sólo eso. Lo consigue transportando la serie hacia lo que puede ser una serie de policías convencional, con casos asignados a cada agente, varias historias que se entrelazan y finales coherentes con el desarrollo.

Aquí, las habilidades, muchas veces sorprendentes, de los policías y los sujetos con los que tratan, es lo de menos. Lo importante es el tejido funcional de ese mundo imaginario, dónde podemos ver problemas de la sociedad actual (o la que fue actual entonces) sin síntomas de fatiga. Los tabúes sociales, las disputas entre vecinos, la prostitución, el control de determinadas zonas de la ciudad por parte de tribus urbanas, el abuso de poder, la inadaptación a un puesto de trabajo, la infidelidad, la relaciones imposibles. Ojo, que cada uno de los miembros de la academia tiene su punto. No hay personaje desperdiciable. Mi consejo es que tratéis a todos con respeto y os hagáis cómplices, al final del cómic es difícil desprenderse de ellos.

Más aciertos, Moore se mofa de la industria del cómic de superhéroes dejando varios guiños por el camino, el megacrossover desencadenado por una invasión de ratones no tiene desperdicio, ese pseudoThor, rey de la belleza, que se guarda hasta el último momento su afición por morir y revivir, tal y cómo practican en Marvel y Dc sin respetar al seguidor, es, sencillamente, impagable.

Y todo se pone en marcha a través de la labor de Gene Ha y Zander Cannon, que están a un nivel extraordinario (para mí que los autores, cada vez que se escuchan Alan Moore, multiplican su talento). Al principio cuesta adaptarse, un número inmenso de personajes, ritmo frenético, vas por la oficina, se cruza un personaje y cambia el lugar de la acción, luego vuelve cuando menos te lo esperas, colección de escenarios, de situaciónes… un tremendo ajetreo. Pero es que así es una oficina de policía en el distrito diez de Neópolis, vertiginosa, sorprendente, agotadora, creíble… llena de vida.

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Scriers
18 Agosto 2009

“¡Cuidado! La policía anda suelta”, se puede leer en una pintada que circula por Jerez de la Frontera, Cádiz. Uno no sabe si sonreir el ingenio o llorar la ironía, lo que sí puede es identificar los motivos de la misma. Hasta incluso da cierto enojo no haberla inventado uno mismo.

Para que me entiendan, el otro día nuestro grupo de amigos fuímos tratados mal (¿esto será lo mismo que maltratados?) por un grupo de cinco agentes que conforman la policía nacional. No es la primera vez, ni será la última. Sospecho que si hubieran sido locales, la cosa no habría cambiado mucho. Saltándose todos los preliminares, lo primero que escuché de uno de los agentes fue “¿Usted sabe que no se puede beber alcohol en vía pública?”. Por lo visto, para estas personas no existe esa sana costumbre de presentarse, ni mucho menos identificarse, claro. Tampoco le tembló el pulso para dirigirse a uno del grupo, fue al que vestía “diferente”. Del incidente sólo añadiré que nos vigilaron como quién vigila a animales peligrosos y enfermos, que se dirigieron a nosotros siempre desde la suficiencia, soberbia y los malos modales, y que uno pasaba a imaginarse una situación extrema dónde hubiera delinquido o contestado de igual manera, (¿calabozo, pena de cárcel, paliza?). Dejaré claro una cosa: No hicimos nada punible. Dejaré claro otra: Daba igual que lo hubiéramos hecho. Se nos debe un respeto, resulta que hemos nacido personas.

cuidado-con-la-policia

Ciertamente, dio tanta grima como abrió debates. ¿Cual es el problema de estos señores que hacen dudar de la dignidad y el espíritu del ser humano? ¿El perfíl de los integrantes de las fuerzas de seguridad del estado? ¿El orden de prioridades (ladrón y asesinos o multas)? ¿La presión de los comercios y vecino de la zona (nadie se queja del bar de diez metros al lado)? ¿Las altas esferas? ¿Por qué así?

Es curioso, hablando con amigos íntimos, expusieron unos diez o doce caso de incompetencia policial en cinco minutos. Lo mismo pasó cuando recordé que tengo memoria y analicé mis últimos ocho o nueve encuentros con policía local o nacional: En al menos cinco o séis casos, fuí tratado de modo despectivo, con arrogancia, suficiencia y causándome profunda impotencia y rabia. Ojo, no digo que sean todos, pero puedo afirmar sin temor a engañar a nadie que, y quizás sea gafe, la gran mayoría de los policías que por unas circunstancias u otras fueron a tropezarse con mi persona abusaron de su autoridad y me trataron desde la suficiencia y faltando el respeto. Estadística pura. Y parece que sólo la presencia de una cámara o un testimonio, el efecto multiplicador de un enorme eco, en definitiva, los medios, tienen la fuerza para deshacer lo injusto de quién ejecuta justicia.

Un día después corríamos de la policía local, diez o doce amigos dispersándonos como hormigas locas, esta vez hicimos botellón por una zona sin viviendas ni vecinos, veía el pavor en nuestros ojos mientras mis zancadas me alejaban en la inmensidad de mil calles estrechas (una multa desarma nuestra economía doméstica), mientras mi ego latía satisfecho de darles esquinazo. Me imaginé un mundo en el que esquivar la policía es motivo de orgullo, dónde la policía son los enemigos y no aquel brazo que te ayuda, me imaginé multas en forma de pintadas en las paredes de la ciudad, anónimos que cogen y se quejan, imaginé blogs en internet dedicados a relamer las heridas en forma de quejidos al viento. Y me dí cuenta de que ese mundo imaginario no lo es tanto, que está aquí y podemos olerlo y palparlo como podemos palpar que tenemos un problema gordo, tan gordo que los vigilantes empiezan a ser los enemigos, que la policía te deja al descubierto y desnudo mientras los verdaderos peligros de esta sociedad se ríen desde su cuarto oscuro esperando a consumirte. Como para no temblar de miedo.

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Andrew ZimmermanAndrew Zimmerman
Andrew Zimmerman
25 Julio 2009

fito_p2

Ya tenemos al pequeño calvito de vuelta, con su nueva formación, con Joe Blaney a la producción -de nuevo- y apostando una vez más por su particular y característico estilo, siempre fiel a sí mismo, decidido, único, irreemplazable, genial. Antes De Que Cuente Diez, que recuerda a la joya Medalla De Cartón pero con una letra más personal y existencialista, se presenta como un single potente, una canción que dentro de poco estaremos tarareando hasta la saciedad. Y todos estaremos contentos porque tendremos -al fin- un disco rockero que nos acompañará durante los próximos meses.

Fito Cabrales se doctoró hace tiempo en esto que llaman rock y ya no tiene que demostrar nada a nadie, está un poco por encima del bien y del mal. O gusta o no gusta, se acabó el debate.Entretanto nos volverá a dejar una colección de brillantes letras a ritmo de rock and roll, un disco que volverá a llenar estadios porque la autenticidad y honestidad de su propuesta están fuera de toda duda, su calidad denota una regularidad y profesionalidad envidiable.

Quinta entrega del bilbaíno, y con un single más Fito que nunca nos deja expectantes, deseando saber que encierra su  cajita de música.

Adelanto en Youtube

Antes De Que Cuente Diez

Puedo escribir y no disimular,

es la ventaja de irse haciendo viejo,

no tengo nada para impresionar,

ni por fuera ni por dentro,

la noche en vela voy cruzando el mar,

por que los sueños viajan con el viento,

y en mi ventana sopla en el cristal,

mira a ver si estoy despierto…

Me perdí en un cruce de palabras,

ya anotaron mal la dirección,

ya grabé mi nombre en una bala,

ya probé la carne de cañón,

ya lo tengo todo controlado,

y alguien dijo no no no NO!

y ahora viene el viento de otro lado,

déjame el timón, alguien dijo no no NO!

..lo que no llegará al final serán mis pasos no el camino

¿no ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino?

siempre es la mano y no el puñal

nunca es lo que pudo haber sido,

no es porque diga la verdad,

es porque nunca me has mentido

No voy a sentirme mal si algo no me sale bien

y he aprendido a derrapar y a chocar con la pared

que la vida se nos va, como el humo de ese tren,

como un beso en un portal, antes de que cuente diez

y no volveré a sentirme extraño, aunque no me llegue a conocer,

y no volveré a quererte tanto, y no volveré a dejarte de querer,

dejé de volarme un dia en el barro, y entre tanto barro me encontré

algo de calor sin tus abrazos, ahora se que nunca volveré…

Descargas

- Antes De Que Cuente diez en Megaupload (I) y (II)

- Antes De Que Cuente Diez En Hotfile

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Imaginen que tenemos una granja de gallinas y queremos vivir de vender huevos. ¿La tienen en mente? Ahora imaginen que las instalaciones dónde están confinadas no las cuidamos, que están sucias, que apenas hay personal que sepa cómo transportar los huevos, que no le damos de comer a las gallinas y que las tratamos sin mostrar cariño ni respeto alguno. Bien, pues imaginen que como dueños de las gallinas, nos quejamos de que finalmente, al recoger los huevos, no llegan al número que teníamos previsto, se han escapados gallinas y encima, la granja huele mal. ¿Lógicas consecuencias, verdad?

Algo así está pasando con el turismo en España, y que no se ofendan los turistas por ser comparados con gallinas, es simplemente un símil y nada más que eso. Simplemente hay que levantar la vista y mirar. La gallina de los huevos de oro, el turismo, que sujeta gran proporción de los ingresos de este país y cuya eclosión germinó de la feliz idea del Fraga franquista de promocionar el producto de sol y playa español, se nos desmorona.

peniscola

Y lo hace a la manera de una pescadilla que se muerde la cola. Se está devorando a sí misma. España no es capaz de regenerarse ni de adaptarse, y si lo hace, lo hace con una falta de convicción y de medios desmedida. No hay quién crean en la regeneración y sostenibilidad del turismo. Imposible divisando el panorama. Políticos que andan metidos en conflictos internos, delinquiendo u ocultando sus propias miserias. Falta de profesionalidad y de formación. Falta de espíritu e innovación. Falta de medios para adaptar instalaciones obsoletas.

Este fin de semana estuve en Peñíscola, uno de los espacios turísticos más longevos del litoral Levantino. Como todo el Levante en general, la impresión fue la misma. Un desastre (cambien Peñíscola por Benidorm, Alicante o Valencia). Personal no cualificado, trato al público de pena, limpieza deficiente, falta de información evidente. Los empresarios quieren mano de obra barata, la mano de obra de barata no pone empeño ni corazón en un sistema que le estrangula del cuello y pretende asfixiarle, los turistas se apartan de ese juego a dos bandas y hacen lo que pueden, se resignan o se lo toman directamente a broma. Y una consecuencia clara: No repiten. Bajo ningún concepto. A la hora de las matemáticas sólo hay un resultado, el turismo baja, la mayor industria del país va en receso, la gente prefiere otros destinos. Si te vas a gastar el dinero, hazlo bien, si te vas a jugar las vacaciones, hazlo dónde merezca la pena y no dónde unos señores con cara de pocos amigos pretendan estafarte, ve dónde te den un trato profesional, cercano, amable, dónde las instalaciones no sean de segunda generación, espacios abiertos y sinceros. Nada de dobles lecturas.

Los hoteles suelen ser un desastre organizativo, nada raro para los sueldos que se pagan en el sector, los más selectos piensan que lo único selecto debe ser el precio. La maquinaria de turistas se para, no se siguen formando, hay descontento, no se mantiene al cliente, no hay fidelidad con aquella pareja que te trata desde la ignorancia, el boca a oído funciona como siempre: “A España no, que no merece la pena”.  Los pobres muchachos del FIB, ignorados, desinformados, vuelvánse como puedan. “Es que esto no es información turística”, dice sin ningún pudor un operario de RENFE. Al final, todos se confabulan, Hoteles, Renfe, gobierno local, compañías aéreas. El producto se va al retrete por: a) falta de formación de dirigentes y empleados, b) Falta de apoyo y de previsión de unas autoridades corruptas y a la espera del siguiente pelotazo urbanístico, c) Falta de comunión entre los distintos engranajes de la industria, d) Absoluta falta de rigor, de vergüenza, de sinceridad y de profesionalidad, e) Absoluto afán por el dinero fácil, mal trabajado.

El gallinero echa una peste que mata, las gallinas están locas y el granjero mira la situación y dice: ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Pues todo hijo mío, lo has hecho todo.

El País mira hacia otro lado.

 Scriers.

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