Veamos. A Sergi Pamiés lo conocí a través de “Si te comes un limón sin hacer muecas”, un maravilloso libro de relatos. A Johan Cruyff, lo admiro desde que en mi infancia, su equipo elevó el concepto de fútbol a arte. Sí, es exagerado. El caso es que, hablando con un compañero de clase, me vinculó ambos nombres en el mismo libro: “Johan Cruyff, me gusta el fútbol”, editado en 2002 por RBA.
Por eso, resultaba interesante hacerse con este libro. Porque a parte de haber logrado el éxito deportivo y personal, Johan Cruyff es interesante como ideólogo, como precursor de un concepto de fútbol. Basado en la diversión, el sacrificio y el respeto por el deporte, los compañeros y los adversarios. Este libro recoge, ordenado y bien transcrito, seis horas de conversación que mantuvieron Johan Cruyff y Sergi Pamiés sobre los aspector más puros del fútbol, dónde el escritor, más tarde, en su oficio de editor, consiguió darle forma, cuerpo, volumen.
Si profundizan un poco en la figura de Johan Cruyff, serán capaces de advertir que es un tipo extrañamente peculiar, un tipo que ofrece soluciones originales e interesantes a los problemas que le van surgiendo en el camino. Por ejemplo, cuando fichó por el Feyenoord de Roterdam, y viendo las dificultades del equipo para pagarle su ficha, propuso al presidente que cobraría, sólo en función de la gente que fuera al campo, un porcentaje de las entradas, así el club ahorraría su sueldo y se lo pagarían en función del número de espectadores. Bien, pues ese año, ya con 37 años fue mejor jugador de la liga y su equipo conseguiría doblete, copa y liga.

Un hombre temperamental, que le ha llevado a ganarse tantos amigos como enemigos. Pero todos aseguran algo tajantemente: Se trata de un talento ideológico, de un revolucionario del fútbol.
Así pues, es interesante este libro porque no habla de su historia, no es una biografía, ni un libro sobre personajes de fútbol ni un estudio de un equipo, no, se trata simplemente de las reflexiones con las que Cruyff intenta transmitir su amor por el juego. Desde lo más sencillo. Por ejemplo, ¿en qué consiste el fútbol para Johan Cruyff?
Pues en dos cosas: Cuando tienes la pelota, debes ser capaz de pasarla correctamente. Cuando la recibes, debes ser capaz de controlarla.
¿Ven cómo puede llegar a ver el juego? Desde lo más básico, Cruyff te habla de la importancia de lo posicional, de los radios de influencia de un entrenador en el jugador, de la importancia de la juventud, del juego de movimientos, de la propia responsabilidad del fútbolista, etc. Estamos hablando, por tanto, de un libro interesantísimo que tiene que ver con lo que es más importante en un club de fútbol, el equipo. O como dice él, “el vestuario”. Se despacha en poco espacio contra buitres, patrocinadores y directivos. Y en la mayoría, ensalza al futbolista como individuo, al fútbol como camino hacia la madurez y al juego como espectáculo.
Una colección de ideas absolutamente necesarias ahora que habitamos en un mundo, el del fútbol, podrido entre prensa panfletaria (Marca, As, Sport), medios influenciados (La cuatro, La Sexta) e intereses comerciales. Seguramente, con el extenso ideario de Johan Cruyff, el mundo del fútbol sería mucho mejor. De hecho, ya lo ha transformado dos veces, como jugador y como entrenador, para gozo de todos los que aman este deporte.

Scriers.
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