
Buenas noches, y buena suerte fue la segunda entrega de un especial sobre cine y periodismo que está publicando El Mundo por su XX aniversario y que tiene muy buena pinta. La película acompaña al periódico del domingo, cuyo coste es de 2,20 euros, un precio irrisorio para obtener una pequeña colección de películas de temática periodística más que interesante.
La cinta de George Clooney obtuvo seis nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película, aunque finalmente no ganara ninguna estatuilla. Quizás su sobriedad, su estética teatral (reforzada con el blanco y negro) y su frialdad aparente restara capacidad de emoción al conjunto de la cinta y la alejara del público generalista.
Buenas noches, y buena suerte va al grano. Lo que cuenta lo hace sin rodeos, de forma explícita y con eficacia. A Clooney le preocupa por encima de todo el mensaje, un claro alegato a favor de la libertades periodísticas y civiles. De este modo, vuelve a involucrarse en un película denuncia, un terreno donde parece cómodo y resulta un gancho indudable.
Consigue crear un tenso clima de guerra mediática entre un político (Joseph McCarthy) enfrentado a un programa televisivo, el comandado por Edward R. Murrow y Fred Friendly. Muestra las dificultades por las que atraviesa productor y presentador, que pretenden denunciar la insensata caza de brujas llevada a cabo por las autoridades políticas en EEUU durante la década de los 50. Productor y presentador ven peligrar sus carreras, y acaban enfrentados a la dirección de la cadena, que no pretende censurar pero que ve como sus principales anunciantes retiran el patrocinio. Es, en definitiva, un tremendo retrato del periodismo americano de mitad del siglo XX, un periodismo envuelto en plena psicosis comunista pero deseoso de conquistar nuevas libertades.
Buenas noches, y buena suerte es una cinta aleccionadora, interesante para investigar uno de los periodos más corruptos y paranoicos de EEUU, así como para abrir un amplio debate sobre la profesión periodística. La prueba de que Clooney, además de un tipo atractivo, es un director inteligente y ambicioso.
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