Amasijo De Porrazos. Albertucho arriesga demasiado.
Recuerdo que hace unos años, allá por el 2004, Dro Atlantic apostaba fuerte por un joven músico sevillano, se daba a conocer como Albertucho. Lo hacía con la arriesgada publicación de su primer disco “Que Se Callen Los Profetas” cuando este tan sólo contaba con 21 años. Era en parte un contraataque de Dro al efecto Poncho K que había propuesto BMG Ariola. Mucho ha llovido desde entonces, y aunque nunca ha llegado a ser un autor de masas, parece que se va abriendo camino en la escena del rock estatal gracias a una loable hiperactividad y ese descaro andaluz que le acompaña.
Ahora llega con su tercer trabajo, Amasijo de Porrazos, un disco arriesgado porque supone la apertura de este a un sonido más ecléctico, diferente al de sus dos primeros discos que eran más lineales en su conjunto. Así podemos encontrar desde un potente blues (“No Hay Nada De Valor”) a un tema cercano al funky (“El Nota”), pasando por un efectivo punk rock (“Me Gustan Más Los Perros Que Los Hombres”). Albertucho combina géneros y sale airoso de milagro, ya que esta heterogeneidad puede confundir al oyente. Tira de oficio y sobre todo de una mayor seguridad en sí mismo. Que duda cabe que hace años no se hubiera atrevido con esta vuelta de tuerca.
Sin embargo, el sevillano brilla más en aquellos temas más cercanos al sonido de rock de autor que le caracteriza. Así se marca los mejores cortes del disco conforme acepta su propia idiosincracia. “Amasijo De Porrazos” es un enérgico modo de abrir el disco, “La Gata” un bonito single para colocarlo en las emisoras, “Los Mastodontes Del Corazón” un genial acercamiento al sonido de su primer disco y “Lo Venidero” una gran manera de pensar en alto. Son temas en los que se le adivina más cómodo y hace recordar a ese Albertucho poeta que hace años sorprendió con sus metafóricas y callejeras letras.
Supone también el trabajo en el que más colaboraciones ha tenido. Por orden de aparición aparece Kutxi “Marea” Romero recitando en la irregular “El Bueno, El Feo y El Malo“, el Lichis de la Cabra Mecánica, que se marca la mejor colaboración del disco con “Yo Me Cojo El Tren“, y un trío de rockeros, Fernano Medina de Reincidentes, Gerardo González de Vantroi y Txus de Disidencia en la punkarra “Me Gustan Más Los Perros Que Los Hombres“, la cual cierra el disco. Una apuesta que ahora parece proliferar en las discográficas la de incentivar las colaboraciones entre artistas, sabedores del gancho que estas tienen. En este caso me quedo con las dos primeras, ya que la última parece más un bonus track, una de esas llamadas canciones anexo, que otra cosa.
Albertucho pule sus letras y se aplica con esmero a nivel musical, quizás buscando una giro acomodaticio o un traje distinto que vestir. El resultado es ambiguo. Por un lado parece haber madurado musicalmente y ganado en confianza, pero por otro parece desorientado con esta incursión en nuevos sonidos. Entramos entonces en el eterno debate de renovarse o morir, del músico que se marca nuevas metas para seguir creciendo. Aplaudo el intento, pero me decepciona el resultado.
Un disco meritorio y aceptable, pero falto de cohesión. Personalmente, que esperaba con este nuevo trabajo su consagración al frente de una nueva generación en el rock patrio, tendré que esperar para ver su obra definitiva. Espero así que algún día Albertucho convenza a mis compañeros de blog como ya me convenció a mí con su primer disco, el cual me descubrió un diamante en bruto. Hasta entonces habrá que esperar. Quizás en una próxima ocasión.
Andrew Zimmerman



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