Si HBO existiera en España, una posibilidad tan quimérica como irrealizable, sería sin lugar a dudas mi canal favorito. Sus series televisivas están unos cuantos escalones por encima de las ofrecidas por el resto de canales. Ya lo decía Carlos Boyero; “Debemos el mejor cine actual, aunque sea en televisión, a la existencia de HBO“. Que otra cadena podría facturar series tan magníficas como Los Soprano, DeadWood o aquella en la que nos centramos hoy, A Dos Metros Bajo Tierra.
Nace esta serie por encargo. Carolyn Strauss, una de las directoras de contenido de la cadena, buscaba realizar una serie que explorara la relación de America con la muerte*. Para ello, ofrecieron el proyecto al guionista y más tarde director Alan Ball, que había sorprendido a crítica y público con la impecable American Beauty, hasta tal punto de hacerse con la estatuilla dorada en la categoría de mejor guión original. La habilidad al tratar temas mundanos con un estilo propio y personal caracterizado por un humor negro, muy ácido y mordaz hacían de este escritor norteamericano el candidato ideal para llevar a cabo la serie. Además, la cadena le garantizaba una gran libertad creativa, opción difícil de conseguir en el rígido mainstream estadounidense.
A Dos Metro Bajo Tierra centra su trama en el día a día de la familia Fisher. Tras la repentina muerte del padre y cabeza de familia, son los dos hijos, Nataliel y David, los que a regañadientes se hacen cargo de la funeraria familiar Fisher e Hijos. La madre, Ruth, deambula por la vida sumida en una fuerte depresión mientras que la hija menor, Claire, es una adolescente irascible, retraída y sarcástica que suele meterse en problemas con enorme facilidad. El vacío creado tras la muerte del padre deja una familia desestructurada que tiene que convivir día a día con la muerte, con el correspondiente lastre psicológico que de ello resulta.
Alan Ball se vale de esta familia y de los clientes que pasan por la funeraria enterrando a sus seres queridos para retratar la sociedad americana en sus diferentes sectores sociales, y enfatizando en el modo de lidiar con la muerte que tiene cada uno. Pasa por Fisher e Hijos un interesante y heterogéneo desfile de fallecidos; un pandillero mexicano, una pornstar, un bebe recien nacido, un soldado americano, etc. Profundiza de esta manera en la aceptación de la muerte en la América profunda.
Como bien debatíamos Scriers y yo hace bien poco, en las sociedades occidentales la muerte de una persona querida es algo realmente traumático, doloroso y aflictivo. Todavía en América intentan asumirla con más serenidad, con una pequeña celebración postmortis a modo de homenaje, pero en Europa, en España por ejemplo, una muerte es una catástrofe familiar que deja un vacío inmenso y un dolor latente en quien la sufre cercana. Le contaban a Scriers, que en Cuba la cosa es diferente, que la muerte se siente como una celebración de la vida que acabó. Así pasa también en muchas tribus africanas. Con esto quiero decir que aunque es normal y evidente sentir la pérdida de un ser querido y/o que nos agarremos a la vida como a un clavo ardiendo, no vendría mal actuar con más veneración y de un modo más reflexivo. ¿Ustedes que pesáis al respecto?
Lejos de cuestiones trascendentales, A Dos Metros Bajo Tierra acapara una indudable calidad temática. Alterna con inteligencia los momentos existencialistas que acompañan a la muerte con los problemas cotidianos de una atípica familia de rocambolescos personajes. Así, podemos ver a David intentando asumir y normalizar su condición de homosexual tras romper con su prometida en una intensa trama que refleja como ninguna otra las dificultades diarias de una posibilidad todavía repudiada por muchos sectores sociales. O la marginalidad aceptada de Claire y su constante falta de afecto. La redención personal de Ruth que acaba por aceptar su viudez dándole otra oportunidad a la vida y al amor. Y el toma y daca de la psicoanalítica relación entre Brenda y Nataliel. En definitiva, una temática detallista, cuidadosa, trabajada y bien resuelta, con una profunda carga filosófica que invita a la reflexión y al posterior debate.
A Dos Metros Bajo Tierra va tejiéndose lentamente hasta el final de la espléndida primera entrega de la serie. Triste, decadente, oscura, agridulce, con un humor negro y malicioso no exento de fina burla hacia nosotros mismos, Alan Ball realizó con ella su gran obra maestra que terminó en el año 2005 tras su quinta y última temporada. Una de las series emblema de HBO, que fue calificada por la revista Times como “la mejor serie de televisión jamás realizada“. Palabras mayores.
Andrew Zimmerman
* como bien explica Concepción Cascajosa en su libro Prime Time
Creemos que esto encaja con:







Querido Zimmerman, donde puedo hacerme con esta serie?, y como se llamaba la que me comentaste el otro día que iba sobre psicología?
En este enlace puedes descargarte la primera temporada. Si lo que quieres es comprarla en cualquier Mediamarkt, que supongo que en Italia también existe. —> http://vagos.wamba.com/showthread.php?t=444640
La de psicología supongo que te refieres a la que comenté de parejas que iban a terapia, ¿no? Se llama Dime Que Me Quieres y la tienes aquí –> http://vagos.wamba.com/showthread.php?t=383134
Y nada, espero que la cosa vaya muy bien por Roma. Un abrazo señor Winston Smith!!
Otra de mis series favoritas. Está genialmente hecha, hay momentos en que se torna culebronera, en el mal sentido, pero es el unico fallo que tiene una serie magistral.
Dos momentos impactantes, de lo mejor de la historia de la televisión: cuando el hermano mayor entierra a su mujer en medio del campo. Sobrecogedor. Todo ese episodio es una maravilla. El segundo momento sin duda, es posiblemente, el mejor final de una serie que jamás recuerdo. Todo se cierra maravillosamente, de la forma más lógica posible , y sin embargo, sobrecogedora, con una tremenda banda sonora sonando.
Grandisima!
Jesús, cuando te vea pienso despedazarte y sacarte las entrañas con mis propias manos…
..mamonazo.. vaya pedazo de spoiler que me acabo de tragar…
te mataré… vigila tus espaldas..
joajojooaja cabronazo! pensaba que ya la habia visto entera! Aun asi, si se trago los dos es porque despues de leer uno leyó el siguiente como un masoquista en toda la regla… Me siento culpable pero algo menos!