Tenía una asignatura pendiente en mi conciencia, y ayer pude y pude soliviantarla. Compré el disco de Jose Ignacio Lápido, un hermoso digipack autoeditado con un gran diseño, fotos, letras… etc. Un acierto. La historia viene de años atrás, pues este disco data del 2005, cuando un clásico del pop-rock independiente español, Jose Ignacio Lápido, el que fue cantante de la mítica banda granadina 091, no encuentra discográfica que apueste por su proyecto. Es un proyecto minoritario, sí, pero también es un nombre con eco en la escena del rock del país, un prestigio para la discográfica que se aventurara y también, se trababa, por si fuera poco, de una gran colección de canciones.
Pero no tuvo suerte y acabó autoeditándolo en una propuesta arriesgada y valiente de la cual desconozco resultados. Sólo me dije que si algún día tenía la oportunidad, adquiriría ese disco. y hoy, En otro tiempo, en otro lugar, ya forma parte de mi colección.
¿Y qué tenemos aquí?
Pues un gran disco de pop-rock, sinceramente. Aderezado con sonidos cercanos al Folk, pero eminentemente pop-rock. Melódico, pero con las guitarras muy presentes y una batería fundamentalmente en segundo plano. El disco viene marcado por la pérdida de su hermano, y a veces las canciones parecen hablarle a él. Le habla fundamentalmente de lo humano, de su sentir, de su propia condición. Le habla de amor, del tiempo, del desencanto. Y todo lo hace en base a un lirismo desproporcionado que deja en bragas a la mayoría de compositores del país y se acerca a la imagen que tenemos de otros extranjeros de conocido renombre. Las letras de Lápido, son, profundas y embriagadoras, llena de imágenes, símbolos y verdades.

Hagamos un repaso:
Está escrito en la ley: Habla de la guerra, de las idas y venidas de soldados, de las mujeres que le esperan, y de la ley que les obliga a asistir a la batalla. Habla también de rebelión. Atentos a la letra plagada de metáforas, rica en poesía. Enorme entrante.
No digas que no te avisé: Hablar de la manipulación social, de las empresas, de los gobiernos que tratan como borregos a las personas. Cuidado, que te está avisando.
Bellas mentiras: De cómo el zénit del amor está plagada de bellas mentiras. De cómo saberlo no es dejar de amar. Sin duda, de mis preferidas.
Con la lluvia del atardecer: O cómo se queda el narrador, cuando la lluvia del atardecer, le enfrenta al desamor.
La antesala del dolor: Probablemente una de las canciones del disco. Una invitación al abandono de la tristeza, a llegar a la antesala del dolor. Como comprobaréis, no se libran ni los Dioses.
En otro tiempo, en otro lugar: La canción que da título a esta canción es un ejemplo perfecto de lo que es Jose Ignacio Lápido, una mezcla de melancolía, desencanto, crítica al mundo, esperanzas difusas e imágenes personalizadas.
Más difícil todavía: Un rock potente e incendiario que demuestran que el rock no se ha perdido entre tanto medio tiempo.
Cuando la noche golpea el corazón: Pues he aquí el Lápido más intimista, nostálgico y embriagador. Siguen las imágenes, siguen los personajes que se convierten en uno mismo.
Rincones secretos: Un clásico desde ya de Lápido. Una canción que te atrapa, es una de las que digo que parece una confesión, una conversación con su hermano. Son sentimientos plasmados en un papel. Y de qué manera. Con personalidad propia. Mi favorita.
Agridulce: Es curioso, pero a estas alturas del disco, se presentan mis canciones favoritas. Después de la cima hecha canción con rincones secretos, Agridulce mantiene el tipo. Recuerda un poco a Alfaro y Corcobado, aunque no sabría exactamente explicar porqué. Vuelta al pop-rock más auténtico.
Por sus heridas: Una baladita sincera, un medio tiempo de conciliación con el amor, aunque con unas gotas de resignación presente. ¿A qué no sabéis qué? Me gusta.
De espaldas a la realidad: Y un final plagado de mensaje, que habla de los soñadores, de la gente que no acepta la realidad tal y como se la presentan, que buscan algo más. De gente como Lápido.
Y la conclusión final es, ¿Cómo es posible que esta propuesta no tenga cabida en ninguna discográfica, es posible que nadie apueste por esta colección de canciones con mayúsculas? ¿Qué será de Lápido? ¿Seguirá autoeditándose discos en el futuro, se habrá resignado o seguirá de espaldas a la realidad como dicen sus canciones? Desde aquí mi apoyo y admiración, y por supuesto, mi recomendación a todo lector de este disco. Ha pasado tiempo, pero nunca es tarde si la dicha es buena.
Scriers.











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