La comedia dell´arte según Gaiman
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Para sincerarme con aquellos que lean estas líneas, sería correcto reconocer que mi inicio con Gaiman no fue exactamente el Sandman, sino que vino de varios días antes, cuando como aperitivo, decidí apostar por Corazón de Arlequín, un tomo esta vez autoconclusivo dónde podemos degustar el exquisito trabajo de Gaiman con John Bolton.

Lo de Bolton fue una sorpresa ya que la última vez que le vi fue en el siglo pasado y era un dibujante de superhéroes del montón. Con los años, se ve que se ha reformado (en los Libros de la Magia, sobre todo) y en este tomo nos presenta un dibujo hiperrealista, casi fotográfico, alejado del formato superheroico y excepcionalmente bien pintado.

¿Y qué hace Gaiman? Pues lo de Gaiman es una empresa complicada. Su empeño es adaptar la Commedia dell´Arte a la sociedad contemporánea. Para entender que es la Comedia dell´Arte y qué parámetros seguían sus funciones el tomo consta con un imprescindible anexo elaborado por el autor dónde te explica todos los entresijos de este tipo de teatro. “Era la comedia de los artesanos. Era una forma teatral sin guió n propiamente dicho, que se basaba en unos personajes arquetípicos que improvisaban una serie de variaciones sobre situaciones típicas. Muchos de los personajes tenían sus propias “rutinas” o lazzi, números divertidos que incluían en cuanto interpretaban.”

En ese mismo anexo podrás descubrir muchos de los motivos y actuaciones de cada personaje, así como los símbolos ocultos del cómic. Todo ello bajo la peculiar visión de Gaiman, con su prosa fantástica y en primera persona. ¿Quién dijo que los cómics no son cultura? He aquí un intento sincero de preservar una forma de entretenimiento casi destinada al olvido, la comedia dell´Arte, que de la mano de Gaiman se nos da a conocer y se moderniza con mucho respeto y dedicación.

Ah, y todo ello ambientado en el día de San Valentín y con el amor como telón de fondo. Toda una demostración de inquietudes.

Scriers

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Sandman , El mundo onírico de Gaiman
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El otro día actúe llevado por el instinto, como cuando estás soñando y algo que no se sabe muy bien qué es te mueve en el sueño de un lugar a otro, te conduce por todos los sitios imaginables e inimaginables y te libera en cualquier momento en cualquier lugar. Estaba tranquilo en mi nueva tienda de cómics habitual (ahora vivo en otra ciudad, Palma de Mallorca), cuando el embrujo de una obra me atrapó aún viéndola de refilón. Cometí el error de hojear Sandman. Primera obra mensual que Neil Gaiman publicó para Dc y que comenzó con un primerizo Sam Kieth al poco tiempo sustituido por Mike Dringenberg. La compré y claro, uno no sabe muy bien si ha cometido un error, son diez tomos de veinte euros aproximadamente cada uno en formato de tapa dura, o se ha embarcado en una de las mayores aventuras del cómic nunca vistas.

Sandman ha ganado multitud de premios, convirtiéndose en obra de referencia en el mundo del cómic adulto y de la fantasía en general, generando un mundo mágico que se ha extrapolado a otras artes, etiquetándose como obra de culto y codeándose con otros artistas de la fantasía que van desde Tolkien hasta Alan Moore, por citar ejemplos muy dispares.

Bien, ¿Y qué tenemos en su primer tomo, titulado Preludios y Nocturnos? Pues la presentación de Morpheus, el dios de los sueños, el príncipe de los cuentos, aquel que controla las pesadillas. También conocido como Sueño.
 
Sinopsis. Sueño es atrapado mediante brujería por una secta de humanos y permanece en una burbuja de cristal durante casi un siglo humano. Una vez liberado, necesita rehacer el mundo que manejaba y para ello es necesario que recupere algunos objetos que contienen parte importante de su poder. Todo esto es desarrollado por Gaiman en 7 números, los primeros siete de la edición americana, sin prisas, sin agobios e intentándose acercar en tono y pulso narrativo a las antiguas historias de terror, tanto inglesas, como las ya publicadas en formato grapa.

Y aunque su mismo autor lo define como un comienzo torpe, lo cierto es que el conjunto de siete números redondea la presentación perfectamente, con momentos de éxtasis como la visita y lucha de Sandman en el infierno, la estancia con Caín y Abel, o la lucha final con John Dee. Apoteósico primer número. Que sí, que tiene episodios más de relleno como el encuentro con otro John, Constantine, pero con la calidad gráfica de Sam Kieth y Mike Dringenberg, capaces de plasmar un mundo tan difícil de hacer real, la lectura se hace ágil, intensa y placentera.

 
A mí Sandman me ha seducido, desde el comienzo. Si esto es lo malo, Dios me ha bendecido, pues me queda toda la serie por delante. Enhorabuena Neil, tu mundo de los sueños también me ha conquistado a mí, y pienso seguir la serie lentamente mientras que mi economía me lo permita. Os la recomiendo, claro.

Dulces sueños.

Scriers

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Little Children , o padres que se convierten en niños
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Acabo de ver "Juegos Secretos", la última película de Todd Field, aquel director que encandilara a la crítica hace algunos años con la íntima "En mi habitación". La película consta con el título original "Little Children" que no se aún a santo de qué ha sido sustituido por ese extraño "Juegos Secretos", cuando con ver la película te das cuentas de que la traducción original casa perfectamente con su contenido. Pero en fin, cosas del negocio.

En cualquier caso lo primero que hay que advertir es que se trata de un Drama en sí mismo. Que empieza con toques de humor y una narración en off que parecen guiar a la película por un sendero diferente, es verdad, pero en esencia es un Drama y de los buenos. Lo segundo a reseñar es que cuenta con una factura técnica brillante, unos planos preciosos, una utilización de las cámaras muy inteligente y en general una realización acorde con su presupuesto, que según tengo entendido fue bastante alto. Lo tercero es que cuenta con un elenco de actores que lo bordan, ejerciendo cada uno de ellos una labor estupenda, haciendo a sus personajes creíbles pese a la más que posible inverosimilitud de lo que están contando y en esencia cumpliendo con calidad su cometido. Desde la estupendísima Kate Winslet, que cada vez que la veo babeo, hasta el "Peter Pan" de Patrick Wilson, pasando por el desfenestrado ex-pederasta Jackie Earle Haley, todos, conforman un plantel de lujo.

 

 

¿Y si técnica y actuaciones son buenas, entonces, qué falla?

Pues lo que falla es la propia película en sí. Y es que, aunque nos plantea interesantes debates, como el psicoanálisis del inmovilismo y automatismo de la vida en familia, la recalcitrante moral occidental, la vuelta a la niñez como causa de la dejadez en las funciones de padres por parte de la pareja protagonista, las segundas oportunidades… etc. La película se pierde entre sus propias idas y venidas y en la maraña que ella misma crea. Es increíble que alterne escenas tan brutales cinematográficamente hablando como la de la entrada en la piscina por parte del pederasta, la posición en la farola de la niña o el padre masturbándose con el tanga en la cabeza, con otras tan inconexas y fuera de lugar como el Rugby o el salto al pasado en patín, ¿Alguien se lo cree? Así, la película se plantea como las vicisitudes de sus protagonistas. Igual te sorprende para bien que para mal. Igual es cal que arena, azúcar que sal. De todo hay en dos horazas largas de película.

A mí por lo general me ha gustado, pero porque suelo ver cintas de este estilo, así que dudo que personas con otras inquietudes vayan a salir satisfechos. Me recordó un poco, no demasiado, pero sí un poco a American Beauty, para que os hagáis una idea.

Una película de personajes, interesante y exigente con el espectador, pero también intermitente, a veces demasiado rebuscada y quizás pretenciosa. A los puntos, un bien.

Scriers

 

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Syd Barret , el genio maldito
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Si hay un grupo cuya historia me parece absolutamente fascinante, ese es, sin duda, Pink Floyd. Un grupo que simboliza las grandes características del rock. Experimentación, búsqueda, visceralidad, mundialización, decadencia… etc. Un grupo que ha tocado el cielo con sus dedos y que ha vivido, al mismo tiempo, grandes tragedias, un grupo que pasará a la memoria colectiva por lo realmente importante, sus trabajos.

Desde su nacimiento en Cambridge ya se adivinaba que la banda tenía futuro. Desde sus primeras influencias de Jazz, Soul y rock más tradicional hasta su famosa complejidad en las composiciones que lo alzan a grupo de reconocimiento mundial, la verdad es que Pink Floyd consigue ir esquivando encasillamientos y hacerse un hueco en el olimpo. Podemos ubicarlo en el principal referente de Rock Progresivo, aunque claro, también es un rock onírico, visual, oscuro, psicodélico, sinfónico o instrumental, dependiendo del oyente al que le preguntes.

Sus seguidores se dividen entre los que creen que sus mejores obras son las de mayor reconocimiento mediático y más ventas, "The Wall", "Dark Side on The Moon" y "Wish You Were Here", y los que opinan que sus mejores momentos se encuentran entre sus obras más inadvertidas, ya sea el primerizo "The Piper at the gates of Dawn", "More", o "Animals", por poner un ejemplo.

Lo cierto es que antes del reconocimiento que sus trabajos, el público y el tiempo le han otorgado, la estrella Pinkfloydiana emergió de una figura con nombre propio: Syd Barret. El primer líder de la banda comenzó su andadura junto a Bob Klose, Richard Wright, Rogers Waters y Nick Mason. Dos años después, la salud de Syd Barret empeoró debido a su adicción al LSD, y fue dejando la banda poco a poco hasta recluirse en un mundo personal, solitario y afectado por la esquizofrenia. Ni que decir tiene que tuvo que dejar la banda. Su drama es tan intenso como la marca que dejó en sus compañeros, que no dudan en repetir una y otra vez la influencia de Syd Barret en su posterior obra. Incluso alguno de sus temas más populares están inspirados en su figura.

Y todo esto viene a que hace poco he visto un documental sobre su vida, The Pink Floyd And Syd Barret Story, realizado en el año 2003, y que relata la vida del que podía haber sido un genio a nivel musical y que ha dejado simplemente retazos de su capacidad como músico. Todo gracias o por culpa de la droga. Una historia que te pone los pelos como escarpia y que sirve de trampolín para profundizar en los primeros trabajos del grupo. Cuenta con información de primera mano, entrevistas exclusivas y un pequeño análisis musical.

Absolutamente imprescindible.

Scriers.

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A Manolo se le va la bola.
Andrew ZimmermanAndrew Zimmerman Andrew Zimmerman

 

 

Manolo Kabezabolo regala su último disco en su web. Seguramente le sería más rentable comercializarlo (de hecho alguno de sus discos ha llegado a despachar la nada despreciable cifra de 30.000 copias) pero no ha sido así, cansado de luchar por publicarlo ha decidido regalarlo. Argumenta que las discográficas se achantaron ante la SGAE porque es un disco de pseudoversiones, de temas clásicos revisados por la enfermiza mente del Kabezabolo.

Estamos ante un disco divertido, muy canalla, y políticamente incorrecto. ¿Su nombre? Aversiones. De tal manera, y ejemplificando, "15 años" del Duo Dinámico se convierte en "15 Gramos", "Sufre Mamón" de Hombres G en "Sufre Kabrón" o "Chanel, cocaína y Don Perignon" de Loquillo en "Prozak, Eutemina y Haloperidol". También hay revisiones de temas internacionales, Dylan ("Blowing In The Wind"), The Beatles ("Help") Black Sabbath, Pink Floyd… Vamos, que este hombre se atreve con todo sin complejos, evidentemente todo bajo la estela punk rock que siempre le ha caracterizado. Así hasta 23 crapulosas versiones, que no pasarán a la historia del punk nacional pero que como experimento resulta interesante y sobre todo, publicable.

Pero el tema de fondo no es el disco de Manolo Kabezabolo sino la lamentable gestión de la SGAE, que, metida hasta en la sopa no deja de incordiar y deleitarnos con barbaridades, algunas realmente reprochables. Ellos, que sacan tajada de todos los cds habidos y por haber y encima tienen la caradura de decir que "son unos céntimos miserables". En fín, que está bien que defienda los derechos de los autores, pero joder, no a costa de convertirse en una especie de Inquisición musical, que eso es en lo que va camino de convertirse.

Yo particularmente apoyo al Kabezabolo y me he descargado el disco, que al momento que escribo estas líneas lleva más de 5000 descargas. Así que todos a descargarse el disco y a correr la voz, que el objetivo de tal difusión no es otro sino el de disfrutar de la música libremente y/o aumentar los conciertos de este inconformista. Soy de los que pienso que con más conciertos ganamos todos, público y autor, en definitiva ese es su oficio, ¿no? Pues que giren, que giren.

Y nada más, me despido hasta después del verano, supongo que en Septiembre ya estaré escribiendo por este blog imposible. Creo que ha sido un curso muy productivo en el blog, con unos meses muy intensivos. Ahora toca descansar, me voy a Madrid a hacer campamentos con chicos discapacitados, hay ganas de desconectar de todo lo mundano y enriquecerse ocupando el tiempo con otros quehaceres. Dejo alguna reseña en modo automático para que cubra algunos días. Eterno Viajero y Scriers seguirán deleitando al personal con sus reseñas. Feliz verano a todos y como diría Andrés, buena suerte y hasta luego.

Andrew Zimmerman

 

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