Después de firmar más de treinta novelas y ser un prestigioso escritor en su país, donde cada uno de sus libros resulta un acontecimiento, llega a mis manos "Delicioso suicidio en grupo", de Arto Paasilina. Y la verdad, ya estoy lamentando no haberlo conocido con anterioridad, pues su libro, en resumidas cuentas, me ha encantado.

La historia narra el encuentro casual de dos hombres absolutamente desconocidos que coinciden justo en el momento de suicidarse dentro de un pajar. Ambos, tras verse interrumpidos, deciden postergar sus intenciones iniciales y pasar la tarde-noche juntos.La experiencia resulta positiva y ambos se brindan el cariño, la amistad y la confianza que les son denegadas en sus rutinarias y desgraciadas vidas. Así las cosas, deciden convocar una reunión de personas con los mismos intereses, es decir, quitarse la vida, para hacerlo en grupo y sentirse comprendidos, serenos y a gusto a la hora de hacerlo.

El seminario de "suicidiología" resulta un éxito y la respuesta masiva deriva en un acuerdo tajante. Para quitarse la vida, los interesados, viajarían en un lujoso autobús hasta Noruega, dónde buscarían un lugar idóneo para precipitarse al vacío acantilado abajo y acabar así con su agonía. El problema surge cuando algunas de estas personas miserables, al ser extraídas de sus ámbitos normales, de su desgracia perenne e inmisericorde, ven con otra visión el mundo y empiezan a sentir de nuevo aprecio por pequeñas cosas. Algunos, hasta se permiten el lujo de dudar de su propósito primario, quitarse la vida.

Con este sencillo pero curioso planteamiento, Paasilina conforma una novela ágil, divertida y de cuidada pero no rebuscada prosa. Una novela que vaga entre el absurdo, lo irreal y lo cotidiano. ¿Cuántas desgracias conocemos iguales a las aquí relatadas? El autor se ceba retratando los defectos de una sociedad que conoce perfectamente, para eso es la suya, pero también lo reconoce méritos a través de sus personajes.

Esta novela goza de un sentido del humor muy fino, de un sarcasmo controlado, casi rozando lo irreverente, lo políticamente incorrecto, pero sin mojarse en la crítica fácil. Mantiene bien las distancias y con todo, la historia hasta resulta creíble. Engancha. Los personajes gustan y los adoptamos casi como compañeros de viaje, cómo si estuviéramos metidos dentro de esta "Road Movie" surrealista. Paasilina comienza haciendo un análisis a conciencia de vidas sumidas en el desastre, en la monotonía, el tedio o la desgracia, y luego juega con el respeto hacia el recuerdo de esas circunstancias, pero lo cierto es que da rienda suelta a sus personajes, que son capaces de realizar las locuras más disparatadas con tal de alcanzar sus propósitos. Se meten en mil berenjenales, se emborrachan, se hartan de comer, se pierden, se encuentran, se preguntan, ríen o se pelean…. y cuando uno se da cuenta, ahí están, disfrutando de la vida.

En conjunto pues tenemos una divertida reflexión sobre la vida y la muerte, que enseña y muestra pero no condiciona ni lo pretende. Es decir, esto no va ni en contra ni a favor del suicidio, ni todo lo contrario. Simplemente es diversión, reflexión y entretenimiento, o lo que es lo mismo, buena literatura.

Scriers

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Scriers
30 mayo 2007

Literalmente copio el título de un breve artículo aparecido la semana pasada en el País. Y es que dentro del selecto grupo de noticias culturales, se colaba un artículo dedicado a Alan Moore, el célebre guionista de cómics, gran escritor y mejor narrador que hizo del cómic un vicio adulto, le dio alas, le inyectó vitaminas y lo dejó andar solo. La madurez del medio lleva su nombre. Muchas de las mejores obras jamás escritas llevan su firma. Que recuerde aquí reseñadas, La broma asesina, algún comentario esporádico de Andrew Zimmerman sobre Watchmen (que por cierto nos invade las tiendas en formato abolute con nueva traducción) y poco más. Supongo que en el subconciente colectivo flota la sensación de que ya está todo escrito sobre su obra, todos reconocemos que es una trayectoria implacable y magistral y no hace falta darle más vuelta a la tortilla, pues ya está en su punto.

Pero la reseña a continuación no gira en torno a la faceta seria del autor, esas eternas obras maestras, sino en la que más se divierte. Es decir, en La Liga de los Hombres Extraordinarios, cuya segundo volumen ha sido editado después de mucho tiempo. ¿Ha merecido la pena la espera?

Pues sí. Y mucho. El tomo recoge la segunda gran saga de las aventuras y desventuras de estos míticos héroes de la literatura clásica, en la cual se enfrentan a una invasión alienígena al más puro estilo "La Guerra de los Mundos", de Herbert George Wells. De hecho, tanto físicamente como en la manera de actuar, la referencia queda bastante clara. Tampoco se pretende disimular, dicho sea de paso.

Los protagonistas son: Miss Murray, la protagonista del Drácula de Bram Stoker, Allan Quatermain, mítico explorador inglés protagonista de Las minas del rey Salomón, Nemo y su inseparable Nautilus (20000 leguas de viaje submarino), Mr Hyde, del Doctor Jekyll y Mr. Hyde, y finalmente, Hawley Griffin, que no es, ni más ni menos, que el Hombre Invisible. La idea, según ha confesado Moore en algunas entrevistas era realizar un supergrupo al estilo 4 Fantásticos o Vengadores ambientado en la época victoriana.

Y el resultado de la apuesta es espectacular. No sólo por la facilidad con la que Moore adopta personajes emblemáticos hasta el punto de hacerlos propios, sino, porque el grupo, a su peculiar manera, funciona. Tomando como jefa de operaciones a Miss Murray, y seguramente debido a la caballerosidad típica inglesa, miembros tan dispares y en ocasiones enfrentados, asumen el liderazgo de esta mujer, una mujer de armas tomar con un caracter indomable. La mano derecha Quatermain, el más cuerdo de todos, y el resto de miembros demasiado tienen con enfrentarse a sus propios demonios o con confabular estratagemas que les beneficie personalmente. Moore se divierte, hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere (la historia está plagada de licencias de órdago) y encima lo hace bien. Se nota que es un enamorado de la literatura y se nota que se encuentra agusto recreando historias con estos personajes a su mero gusto.

Así Moore se ríe un poco de Inglaterra y de sus intocables, y teje un cómic impregnado de literatura, divertidísimo y bien apoyado por el impresionante trabajo en el apartado gráfico de Kevin O´neill, que recrea a los personajes como si estuviera conectado a la mente de Moore, liberándolos de tópicos y dotándoles de imperfecciones por todos lados (desde la monstruosidad de Hyde tipo "la Cosa" hasta las cicatrices de Quatermain y Murray. Algunos Flash Page son, también, espectaculares e imprescindibles.

Por si fuera poco Planeta se porta añadiendo un relato posterior a la historia aquí presentada (nos situará de lleno en el tercer tomo), así como múltiples pasatiempos, portadas, pin ups y material diverso. Todo un lujo.

Venga, a la de tres: More Moore! More Moore! More Moore!

Scriers.

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Venga, volvamos a la tralla.

Os traigo lo que es para mi uno de mis discos favoritos. Un disco que nunca me puede faltar. Un disco que en realidad es un mundo entero. Toda la parafernalia que hay detrás de este disco es asombroso. Y es que creo que al menos hoy por hoy y desde hace años, este disco está entre mis 10 imprescindibles.

Con el paso de los años y habiéndome desvinculado un poco más del movimiento metalero como ya he comentado en otra ocasión, fui perdiendo interés en los discos conceptuales; es decir, discos que cuentan una historia de principio a fin.

Pues bien, este es el disco que rompe la regla. Es un disco conceptual, pero no de esos de tres al cuarto que te tienes que creer que son conceptuales porque lo dice el músico. En este disco no se entienden, o al menos yo no entiendo canciones por separado. Es un todo… algo global; que empieza en la canción 1 y acaba en 12.

Es como ver una película en DVD… creo que muy pocos son los que dicen "voy a ver el capítulo 13 en el que Scarlett asesina a Jacky". No; la peli la ves entera porque te gusta. Pues lo mismo pasa con esta obra de arte.

Antes de entrar en detalle con el disco me gustaría comentar un poco las características del grupo

Dream Theater es una de mis bandas preferidas. Todo, absolutamente todo lo que editan de forma profesional es pura golosina para mis oídos. Ya ha pasado por mi discoteca el nuevo disco Systematic Chaos y estoy haciéndo delicias de él. Desde que empezaron hace mas de veinte años con el When dream and day unite no han tenido ni un sólo desliz musical. Saben lo que hacen y lo hacen genial.

Por otro lado, Dream Theater se califican como grupo de metal progresivo. Es verdad; son los reyes del metal progresivo junto a otras bandas como Symphony X, Opeth o Tool. ¿Y qué es algo progresivo? ¿Algo que va "in crescendo"? No; es una música muy compleja, con constantes cambios de ritmo, amalgama, improvisaciones, mucho virtuosismo y una excelente técnica. Es por eso que a mucha gente es un tipo de música que le aburre por lo perfeccionista que es.

Pero volvamos a lo que nos ocupa… Scenes from a memory. Vaya discazo.

Os pongo un poco en situación. El disco habla de un jóven (Nicolás) que sufre alteraciones mentales y decide ir al psiquiatra. Alli practican una sesión de hipnósis donde el jóven retrocede hasta 1928 en el momento en que una chica sufre un extraño asesinato.

El disco se divide en dos actos. El primer acto contiene cinco escenas, desde el tema 1 hasta el 7.

La escena uno; "Regressión" es el momento en el que Nicolás es hipnotizado por el psiquiatra. En la segunda escena, oímos como Nicolás entra en trance (perfecto como combina sonidos de discos anteriores del grupo) y empieza a tener un sueño "Strange Déjà vu". En él se encuentra con una chica identificada como Victoria que le pide que le ayude a esclarecer los hecho de su asesinato ocurrido en 1928. Nicolas sale de la hipnósis y su nueva obsesión es averiguar que le pasó a Victoria

En la escena tres es bastante densa; en la primera parte Nicolás identifica la vida de Victoria como la suya propia y sale de su casa por la noche y se encuentra a un anciano por la calle que le dice que ahi murió Victoria.

En la cuarta escena se vuelve a 1928 con una sesión de hipnósis y Nicolás consigue ver que el asesino de Victoria parecía ser Julián, un crápula de la vida. Hacía poco que habían roto, Julián la mató y se suicididó. Al menos eso es lo que decía el periódico. En la quinta y última escena del acto, Nicolás decide visitar la tumba de Victoria.

Y llegamos al segundo acto; pura tralla. Prefiero no revelaros la trama y que escuchéis el disco primero y a continuación visitéis por ejemplo ésta página[1] en la que explican la trama con todo detalle. Pero ese final no tiene precio

En cuanto a lo puramente musical encontramos de todo. Pasajes brutos, agradables, desquiciantes, gospel, arabescos, nostálgicos, sexuales, épicos, acelerados, suaves, terroríficos, reales… Puedes crearte tu propia película a medida que lo escuchas.

Yo creo que como disco conceptual no he escuchado en mi vida nada igual. Es sencillamente perfecto como meten cada sonido, cada efecto, cada riff.

Quien conozca un poco más a la banda sabrá lo realmente raro que es su batería y líder Mike Portnoy. Todo, absolutamente todo tiene un porqué. De hecho, en uno de sus últimos trabajos "Octavarium" que hace referencia al número 8, es su octavo disco de estudio, tiene ocho canciones… está plagado de numerología[2]

 Evidentemente tienes que tener una mente abierta al metal, si no en la vida tragarás un disco tan densísimo como lo es Scenes from a Memory.

Un año después de su lanzamiento hicieron su presentación oficial en New York, "Metropoli 2000: Live scenes from New York" en el que representaron en un concierto de más de 3 horas todo el disco Scenes from a memory además hecho casi teatro con personajes reales y por supuesto con una proyección de fondo donde hicieron película su propio disco. Se encuentra en formato DVD y en formato 3CD. Como curiosidad su lanzamiento se tuvo que retrasar porque en su portada aparecían las torres gemelas y tuvo que ser cambiada por ser el mismo año de edición que el de la tragedia.

En fin … una obra compleja, muy completa y compleja, pero una verdadera delicia para los oídos. Creo que pasará mucho hasta que lo quite de mi "Top 10".

Scenes from a memory

Como siempre, intento dejar constancia visual y sonora de lo que aquí hablo.

  1. Scene One: Regression (2:06) [video (no oficial)]
  2. Scene Two: Overture 1928 (3:37) [video]
  3.  : Strange Deja Vu (5:12) [video]
  4. Scene Three: Through My Words (1:02) [video]
  5.  : Fatal Tragedy (6:49) [video]
  6. Scene Four: Beyond This Life (11:22) [video]
  7. Scene Five: Through Her Eyes (5:29) [video]
  8. Scene Six: Home (12:53) [video]
  9. Scene Seven: The Dance of Eternity (6:13) [video]
  10.  : One Last Time (3:46) [video]
  11. Scene Eight: The Spirit Carries On (6:38) [video]
  12. Scene Nine: Finally Free (11:59) [video]

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Andrew ZimmermanAndrew Zimmerman
Andrew Zimmerman
23 mayo 2007

Hay unanimidad, Hideshi Hino es uno de los maestros del Terror. Rendida a sus pies, la tebeosfera dedica mil y una entradas a las obras de este cineasta y dibujante de comic, casi siempre llenas de alabanzas y críticas favorables. De sobra son conocidas sus virtudes; crudeza, impacto visual, escatología palpable, sentimientos profundos pero estremecedores y una más que elogiable capacidad poética.

La Cúpula ha editado su última obra, "Criatura Maldita". Una obra que vuelve a demostrar las cualidades de Hino, pero que en el fondo deja un sabor agridulce. ¿Cuál es entonces, el problema? Pues que, una vez que te has leído toda la obra de este auto no te sorprende absolutamente nada. Es decir, si nos dicen que Criatura Maldita es la primera obra de Hino nos lo creeriamos porque sigue de forma exagerada los mismos patrones que "El Hombre Cadáver" o "El Niño Gusano". Esta vez, en lugar de ser un cadáver moribundo o un niño que se convierte en gusano, tenemos a un feto deforme en plan zombie, pero con mucho sentimiento. La influencia de clásicos como Frankenstein o incluso la fábula del patito feo son notorias.

El guión tipo es el siguiente: 1. mounstrosidad nace abandonada y desorientada, 2. monstruosidad busca familiares y afecto, 3. monstruosidad sufre el desprecio y el rechazo social y 4. mounstrosidad se pierde en el limbo, buscando el refugio de su propia soledad. Por supuesto, todo estará aderezado de innumerables gusanos, viscocidades y demás sustancias putrefactas.

Resumiendo, que aunque me declaro seguidor incondicional de uno de los clásicos del horror japonés, no puedo seguir coleccionando su obra si en todas sus propuesta cuenta lo mismo. Y es que cuando has pasado más de 100 páginas sin tener un solo gesto de asombro uno comienza a cabrearse. Así que el próximo libro de Hino que me encuentre en la librería lo hojearé detenidamente, si veo que el protagonista es una criatura llena de gusanos buscando su sino perdido, lo siento, pero conmigo no cuenten, y mucho menos con la subida de precio tan descarada con la que nos ha deleitado la Cúpula, dos euros de impuesto revolucionario. Basta ya de burlarse del lector, que encima que somos incondicionales…

 

Andrew Zimmerman

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ScriersScriers
Scriers
21 mayo 2007

Dentro del amplio abanico de posibilidades que ofrece esta ciudad, me decidí este sábado por ver a Mendetz, un grupo catalán que va ganando adeptos y poco a poco se va haciendo un hueco en el panorama alternativo nacional. Su formación está compuesta por un guitarra vocalista, un teclista vocalista, un bajo y una batería. Lo verdaderamente diferencial, por anómalo en este país, es el uso de sintetizadores y teclados antiguos (alguno casi ridículo), para tejer un conjunto contundente, bailable, que a veces recuerda al rock de última generación de discoteca, otras suena a punk, a bakalao y algunas juguetea con el pop electrónico.

Lo curioso es que entre que los dos vocalistas se turnan, el bajo que se hace fuerte y la batería es una amalgama de ritmos que parecen pregrabados, el concierto funcionó. Y me gustaron mucho. A mí, que no salgo del pop a medio tiempo, y de algunas rarezas de rock alternativo. Total, que para destacar queda una versión de los Beatles, Eleanor Rigby, que según el bajo algunos llaman "sacrilegio" y otros adoran, y otra versión de Eiffel 65, "Blue", que despacharon repletos de energía. Después, un puñado de temas propios, bien defendidos, agresivos y muy bailables provocaron el ajetreo del respetable, que respondió la invitación notablemente. De la experiencia, por inusual, rescaté información adicional. Lo primero, el Set List.

Mendetz – Sala Wah Wah 19/05/07 1. The Ground 2. Sofa 3. The Boola 4. Dryness 5. F.O.M.E.N.A 6. Blue 7. Treblanara 8. Inside 9. Eleanor Rigby 10. Futuresex

Fotos.

En fin, que después de ver La Habitación Roja, Sr. Chinarro y Mendetz, diría que el panorama indie español está más vivo de lo que algunos quisieran, y que siempre hay oportunidad de pasar un buen rato escuchando propuestas alternativas. Ir a uno de estos conciertos, además, supone un apoyo fundamental para grupos como Mendetz, cuya única opción de vivir de la música radica en sacar beneficio de sus actuaciones, como los músicos de antaño. Curioso como se pliega el tiempo con el tiempo.

Desde luego, derrochando facultades como lo hicieron ayer, Mendetz ganará en repercusión a medida que funcione el boca-oído y los intercambios de mp3 tan típicos de la comunidad indie. Una noche memorable.

Scriers.

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