
Para cuando termine de escribir este post, oficialmente habrá pasado el día del libro, pero no por ello quería dejar pasar la ocasión de unirme a media tebeosfera y deciros a todos: "en el día del libro… regala tebeos".
Es una bonita iniciativa que me ha hecho reflexionar sobre el tebeo (o el comic) y su calado en la juventud de hoy día.
La mayoría de mis amigos no leen comics ni por asomo, lo más que hacen es hojear alguna tira de prensa con la que se encuentran accidentalmente en el 20minutos o alguna revista y poco más. Como buen curioso que soy, siempre que sale el tema les pregunto el porqué de ello y obtengo respuestas de diferente índole; "nunca me despertó la curiosidad", "eso es para críos" o "nadie me los descubrió". Respuestas todas ellas respetables, pero con un denominador común, la persona no le da la oportunidad a un buen comic, tampoco parece que les mueva el gusanillo, no les provoca curiosidad.
En la mayoría de los casos, estoy convencido de que si estos amigos leyeran un buen comic, y no tiene porque ser una obra compleja como Watchmen, V de Vendetta o Blankets, no, si no un buen número de Superlopez, unas buenas tiras de Calvin y Hobbes o un número inspirado del Death Note, acabarían rindiéndose ante el noveno arte, porque si con alguna ventaja juega el comic es con la capacidad única de combinar buenos textos con grandes imágenes así como de crear y transmitir emociones que quedarán para siempre plasmadas en el papel, esperando el momento oportuno en el que tu retina quiera volver a contemplarlas.
Y no es que me encuentre enfadado con los libros ni nada por el estilo (de hecho ahora estoy degustando a Saramago y su rocambolesco "El hombre duplicado") solo pretendo reivindicar el comic. Desde pequeños nos obligaban a leer libros, estudiar cuadros, solfeo, partituras…etc. Desde la educación formal nos enseñan muchas técnicas, muchos fenómenos culturales y artísticos en diferentes formas, solo alguna vez, muy esporádica, casi de pasada, comentan que existen los comics.
Algunos escritores de comics podrían ser auténticos fenómenos culturales por la grandeza de sus obras, pero sus méritos son reconocidos casi únicamente desde su gremio, escriben en la sombra, ocupan las contraportadas de las revistas. Cuando llega un reconocimiento desde otros sectores, tachan al elogiador de friki. Ahora parece que con el empujón de la industria cinematográfica nombres como Frank Miller o Alan Moore empiezan a recibir los elogios que merecieron años atrás, pero todo está envuelto en un halo de hipocresía y falsa palmadita en la espalda. Cuando el boom de las películas sobre héroes cese, entonces volveremos a la situación de antaño, esa en que la sociedad hojeaba (y ojeaba) un comic, esperando la onomatopeya de turno y ver al clásico Mortadelo escapando de sus perseguidores para luego cerrarlo y reciclarlo como cartera hippie.
Desde aquí reivindico el comic, el tebeo, la novela gráfica, las tiras cómicas, el manga, su derivados… como querais llamarlo, reivindico el arte de la viñeta y su yuxtaposición con los textos. Reivindico a Kirby, a Moore, Buscema, Eisner, Max, Sienkiewizc, Claremont, Quino, Jan… como los grandes autores que supieron plasmar y representar el arte en nuestra sociedad occidental.
Si no leéis comics, os apetece empezar a ello (o intentarlo al menos) y no sabéis por donde empezar os recomendaría alguna obra autoconclusiva, para no sufrir el desgaste de tener que coleccionar de buenas a primeras, aunque el hecho de coleccionar también tenga su encanto.
En nuestro archivo tenemos 25 obras que nos parecieron interesantes de reseñar. Aún así recomendaré brevemente algunos tebeos que podeis regalar por Sant Jordi a quien quiera iniciarse en el mundo del tebeo, y a quién no, porque como poco, seguro que es un regalo original.
RECOMENDACIONES
Watchmen – Alan Moore y Dave Gibbons

La obra por antonomasia del comic americano. Una obra compleja y profunda, existencialista, ambientada en el transcurrir de unos superheroes retirados. Una maravilla de guión que nos presenta un entramado rico en matices y detalles, del que siempre puedes descubrir algo nuevo. Una inmensa telaraña narrativa en la que el guión y el dibujo funcionan al unísono de una manera sublime. Quizás la cima de la obra de Moore. No apta para principiantes, pero digna de reflejar como lectura con la que graduarse como lector de comics.

Aconsejo esta serie porque a los nuevos les resultará un modo más asequible de adentrarse en el comic book americano superheroico si comienzan desde cero. Supone la actualización del personaje creado por Lee y Ditko, un joven Peter Parker inmerso en nuestros días, con la misma ingenuidad que la versión de antaño y semejantes dilemas morales. Narración ágil y dinámica, divertida. Dibujos eficaces y (en algunos momentos) espectaculares de la mano de Mark Bagley, con guiones emocionantes y solventes de Brian Michael Bendis.
Es ahora, con el estreno de la tercera parte de la versión cinematográfica, cuando saldrá a los kioskos un coleccionable con las aventuras de este joven Parker de nuestros días. Para nuevos lectores y veteranos nostálgicos.
Trilogía de BlackSad

Estas novelas gráficas van dirigidas aquellos muy exigentes con el dibujo, para que no queden decepcionados con su primer comic. Si eres de los que cree que los comics deben de ir acompañados de una portentosa habilidad gráfica esta es tu obra, que afortunadamente no desmerece al guión. Meses atrás nos centramos en el primer volumen.
Mafalda, de Quino

Quino es un genio, capaz de darle un buen repaso al mundo en que vivimos desde la mirada sutil e ingenua de una niña de 6 años. Mafalda parece pasar de puntillas allá por donde va, pero sus preguntas, sus dudas, sus interrogantes, son ya un clásico del noveno arte. Una de las tiras cómicas con más encanto de la historia y un clásico del mundo de la viñeta. No tengo un sólo libro de Mafalda, pero son años y años leyendo sus tiras en los periódicos, magazines, incluso en la red, y siempre con un gran sabor de boca. Apto para mentes inquietas y cavilantes.
He propuesto cuatro obras, pero hay infinidad de ellas capaces de despertar el interés, dependiendo, claro está, del perfil del lector, sus gustos y preferencias. Espero que a alguien le pique la curiosidad. Solo con el hecho de que probéis y leáis algun tebeo o en su defecto, regaléis alguno, me daré por satisfecho.
Andrew Zimmerman












Comentarios